El próximo pasado 29 de junio, los dirigentes e integrantes del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), el partido en el poder, nos regaló una pieza, una imagen, un cuadro de un valor incalculable. Nos demostró cómo se pueden realizar elecciones limpias, transparentes y llenas de una vitalidad que solo puede existir en un partido joven, vigoroso y con dirigentes con una probada calidad moral.
Morena, el partido en donde son primero los pobres, el sábado 29, en la elección de delegados a su Congreso Nacional, sin gastar en despensas, sin regalar gorras o camisetas; sin acarreados, sin coacción del voto, sin manipulación alguna, realizó un ejercicio democrático y, a partir de ese día, ha dejado constancia de que sí saben organizar elecciones, preservar los valores de respeto y honestidad y, obvio, que en ellos, prevalece la democracia.
En el proceso electoral interno, los morenistas mostraron a todo México y al mundo entero, que al interior de su partido existe capacidad para llevar a cabo elecciones de manera transparente. Con libertad, orden y con un control absoluto en la participación de la militancia.
Ya no hubo disturbios, mano negra, carrusel, ratón loco, ni ninguna de las prácticas que usaron los partidos neoliberales en el pasado. “Eso ya no”. “Eso es cosa del pasado, se oyó una voz desde los alto”
Hasta hoy domingo por la tarde, al momento de escribir este editorial, con la venia de nuestro Director General, Maestro Andrés Hondall Ñeco, no hemos recibido reporte alguno de que en las elecciones de Morena, celebradas el pasado sábado 29 de los corrientes, en algún punto de la Geografía Mexicana y, por ende, en Veracruz, hayan ocurrido disturbios que pusieran en tela de duda la transparencia y la legitimidad del proceso. Todo se desarrolló en un clima de perfecta paz, armonía y, repito, en plena democracia.
Claro, no faltaran los inconformes, los neoliberales, los vende patrias que salgan a decir que, por ejemplo, a una diputada federal, quien se metió a la elección para favorecer a un presidente de la Cámara Baja, la detuvo la policía municipal, la esposó y se la llevó detenida a los separos. Aunque luego la soltaron, su buena zarandeada se la dieron. Pero eso no fue así.
Y también van a salir algunos distinguidos miembros de la oposición a decir que en las boletas iban nombres de distinguidos militantes del PRI, como en Xalapa, que salió designada como delegada la señorita Michel Servin, quien en su curricula tiene escrito que ha sido del PRI y de otros partidos.
Y van a seguir diciendo que se quemaron urnas y boletas, que hubo abuso de poder y de influencias, como en Poza Rica, donde el alcalde se pasó de largo sin formarse en la fila y se fue directo a votar, obteniendo por su osadía la rechifla y los epítetos del respetable. Pero eso tampoco es cierto.
El caso es que estas elecciones próximas pasadas de los amigos de Morena, son la mejor muestra de que ellos sí saben llevar a cabo elecciones sin mancha y con total transparencia.
¡Eh, eh, qué qué! ¿Qué estoy hablando dormido?
-¡Sí! ¡Y está usted diciendo puras barbaridades!
-¡Cómo! ¿Qué dije?
-¡Pues lo que dijo, ya lo grabaron y lo van a publicar!
-¡Chin!¡Me hubieran despertado!
