Por la libre. Haciendo y deshaciendo a sus anchas. Con patente de corso para levantar carros y llevarlos al corralón. Sin entender de razones ni de explicación alguna.

Con una concesión en la bolsa, acompañados de un elemento femenino con vestimenta –uniforme- de Transito del Estado, los operadores de las grúas en Xalapa y en varias de las ciudades importantes de Veracruz, deambulan a toda hora, buscando a algún vehículo para subirlo a la plataforma de sus grúas o remolcarlo al corralón y hacer que el propietario acuda a las instalaciones de Transito del Estado para pagar una multa de casi 400 pesos, tratar con una funcionaria neurasténica y amargada, para después acudir al corralón correspondiente a recoger la unidad; obvio, con el respectivo pago del arrastre del vehículo el cual es de $900.00

En Xalapa, la capital del estado, una ciudad destrozada por más de 4 mil baches y con los trabajos que ahora se realizan, literalmente se encuentra a merced de los gruyeros, quienes no pierden oportunidad para detectar en donde se encuentra un automotor  estacionado y si trae placas de otro estado o de otra región, de inmediato, de la nada aparece una grúa y ya lo está remolcando.

Ejemplos de las arbitrariedades que a diario cometen los operadores de grúas así como los mismos agentes de tránsito, son cosa de todos los días y de las denuncias que se interponen ante las autoridades correspondientes, nos imaginamos, han de servir y utilizarlas para calzar las patas de las desvencijadas mesas en las que trabajan los propios funcionarios de la Dependencia.

Los abusos ya han sido denunciados, los hechos siguen ocurriendo sin que ninguna autoridad se atreva a detener la flagrante ola de arbitrariedades que cometen los “cumplidos servidores públicos” de Veracruz. El cansancio ya agotó la paciencia de una población que, ante la incapacidad, pasividad o complicidad de los altos mandos, va a tomar medidas más drásticas.

El pasado jueves. Integrantes de la asociación de transportistas denominada AMOTAC, bloquearon la entrada a Xalapa, en la colonia 21 de marzo y denunciaron que “ya estamos cansados de las extorsiones de los agentes de tránsito del estado” La ciudad se “ahogó” Empleados y trabajadores provenientes de Banderilla, Naolinco, Perote y de diversos municipios no pudieron llegar a sus trabajos por el plantón de carros y camiones de la AMOTAC.

Después de esa demostración de hartazgo, salieron a la luz a hacer declaraciones tanto el gobernador como el secretario de seguridad pública, quienes ofrecieron investigar los hechos denunciados por los camioneros. Por cierto, el que no salió ni ninguna ha salido es el director de tránsito, al cual nadie conoce, no se sabe cómo se llama, de dónde lo trajeron y, lo peor, que diablos es lo que está haciendo para atender y resolver los graves problemas que existen con el personal a su cargo, quienes al parecer, como citamos, también andan por la libre.

Bien, de continuar con los abusos, los cuales es seguro que continúen, que a nadie le extrañe la respuesta de una sociedad encabronada y hastiada de que a diario, funcionarios con el uniforme verde y blanco, montados en grúas o motocicletas, los estén, literalmente, asaltando.

Valdría la pena que leyeran la obra clásica Fuenteovejuna. Cuidado, mucho cuidado. La gente se cansa de tanta pinche transa.