Salud.

Sep 7, 2026

Uno de los renglones sociales más susceptibles, la salud, se encuentra en grado sumo de deterioro y las evidencias de los yerros, ya son del dominio de la población.

Doctores, enfermeras, trabajadores de todas las áreas, se han acercado a este medio de comunicación para hacernos saber que, como nunca antes, la atención a la salud en los nosocomios veracruzanos había estado en tan malas condiciones como está hoy.

Ya es del conocimiento de las y los veracruzanos que, en los hospitales del estado, hay carencias de todo, incluyendo algodón, alcohol y hasta de gasas para realizar un vendaje de emergencia.

Como nunca antes, en Veracruz actualmente y esto dicho por el propio personal que labora en los hospitales, se encuentran suspendidas las cirugías y en lista de espera ya hay una relación de hasta mil personas que requieren urgentemente ser atendidas.

La atención a la salud de los veracruzanos, hoy en manos de un nefasto e incompetente doctor de nombre Roberto Ramos Alor, tiene en jaque a toda una administración que, a pesar de las denuncias que se han generado por la falta de insumos, no logra resolver un problema toral como la falta de medicamentos en los hospitales y nosocomios.

De nueva cuenta, por enésima vez, altos funcionarios de la administración nahelista, han salido a informar que el gobierno ya ha dispuesto de mil millones de pesos para adquirir y distribuir los medicamentos en donde se requieran. La promesa es la misma, los resultados, ídem.

Ni las camionetitas surtidoras, esas que iban a llegar hasta donde hiciera falta un mejoral, no se les ve circular por ninguna de las rutas de la salud y tampoco se sabe dónde están y porque la falta de medicinas y materiales en los hospitales.

El doctor Ramos Alor, ya había dado muestras fehacientes de su incapacidad para atender y administrar uno de los renglones más sensible de todo gobierno, la salud; y, a pesar de ello, no se sabe en base a qué méritos, lo volvieron a incrustar en dicha área, donde los pésimos resultados de su trabajo están y son más que evidentes.

El problema de abasto de medicamentos, no es un tema menor. La falta de insumos, se ha tornado crítico y, hasta el momento de redactar la presente editorial, no se tenía conocimiento de que ya estuvieran surtidas las farmacias y los insumos correspondientes para atender a las y los veracruzanos que requieren asistencia médica.

Y apenas estamos en el mes 21 de la administración.

¡¡¡Viva México!!!