El partido dominante, MORENA, se ha echado a cuestas el ofrecimiento de presentar candidatos con “vínculos inconfesables, cuentas pendientes o malos antecedentes”. Hará bien en ese afán profiláctico porque en la percepción ciudadana ha permeado profundamente lo que desde la oposición se le imputa acerca de ser un “narcopartido”, un calificativo asociado a la narrativa que involucra a Rocha Moya, a Américo Villareal, Marina del Pilar Ávila, etc. Pesa en el expediente de MORENA la forma en cómo se dieron las cosas en la elección de 2021 para llevar al gobierno de sus respectivas entidades a Rocha Moya, Américo Villareal y Alfredo Bedolla, porque dejaron más huellas que un mapache, lo cual demuestra la poca experiencia en esas lides de quienes lo hicieron pero, sobre todo, la confianza en no recibir castigo alguno, es decir total impunidad.

Para cumplir con el cometido ewdweudi MORENA enfrenta un serio cuestionamiento: ¿quién va a calificar la calidad moral de sus candidatos? Porque su operación electoral esta ya a cargo de coordinadores políticos en cada una de las cinco circunscripciones diseñadas para tal efecto:, Ricardo Monreal. Alejandro Peña. Sergio Salomón Céspedes, Adán Augusto López Hernández y Sergio Gutiérrez Luna, cada uno de ellos con indiscutibles intereses personales y de grupo, y en el caso de Adán Augusto todo en torno suyo gira con acentuado sospechosismo. Además, suponiendo candidaturas de impecable perfil, nada garantiza que no sucumban a las presiones ajenas a la política, circunstancia que opera igual para quienes militan en el ámbito de la oposición política. En ultima instancia, si los candidatos están limpios de mantener relaciones ilícitas, todo mundo lo sabremos, porque en cualquier campaña política siempre salen a relucir trapitos sucios al sol, no es ningún secreto que en política a la mexicana, para conocer cualquier antecedente de un adversario político, basta con hacerlo candidato a cargo de elección popular para descubrir cosas que el propio interesado desconocía. Por tal motivo, si MORENA cumple o no con su ofrecimiento de candidaturas impecables, en la campaña nos vamos a enterar hasta de qué se van a morir los protagonistas. Eso es una marca registrada en México.