¡¡¡Pelearán a tres rounds – o más- sin límite de tiempo!!! ¡¡¡En esta esquina un senador de Morena, en está otra esquina, un dirigente de ese mismo partido!!!
Y la arena, incendiada de emoción, gritaba: ¡¡¡ La arena estaba de bote en bote, la gente loca de la emoción, en el ring luchaban dos ídolos de la afición!!!
¡¡¡Por los morenos rebeldes, el senador Manuel Huerta!!! ¡Por los morenos oficiales, Esteban Zepeta!!!
El senador se inclina y mete una llave estranguladora en Poza Rica y envía a uno de sus incondicionales a la contienda y sale victorioso.
El dirigente Zepeta resiste y al término de la elección, invierte los papeles y con una quebradora, lleva la pelea a los tribunales.
Huerta, se faja y mantiene su postura, defiende a su pupilo y se enfrenta contra todo al morenismo oficial.
La lucha es cuerpo a cuerpo, la pelea es encarnizada. Los peleadores no dan tregua ni cuartel. Se pican los ojos, se dan de patadas arriba y abajo del ring, se sacan la lengua, pero no se rajan ni uno ni otro.
Interviene el árbitro. El Tribunal determina realizar un nuevo conteo y la situación se torna candente. El senador amenaza con renunciar y aliarse con otro instituto político. Retador afirma y exclama: ¡Córranme si pueden!
¡¡¡La situación se pone al rojo vivo!!! ¡El público se apasiona, los electores defienden a sus respectivos aspirantes!!!
¡¡¡El sistema se cae!!! ¡¡¡La luz se apaga!!! Hay incertidumbre. El senador forcejea, aplica sus mejores golpes. Nada parece funcionarle. Zepeta, reacciona, también aplica sus principales artes.
La mirada del respetable se fija de manera permanente en el Tribunal. El conteo es de manera personal, sin tecnología de por medio, salen a relucir los ábacos. Hay silencio sepulcral. Mientras, en el ring, la lucha entre Huerta y Zepeta, es encarnizada. A la par de los golpes, las zancadillas y los piquetes de ojos, también se lanzan palabras altisonantes y señalamientos directos. Ninguno cede. Ninguno se queda callado.
Se acerca el día de la resolución final. Hay expectación. Se logra escuchar el zumbido de un zancudo.
El árbitro determina: Gana Morena. Zepeta, de Morena oficial arrebata el triunfo a Huerta, quien siendo de Morena, apoyó a Movimiento Ciudadano y en la arena instalada en Poza Rica, la candidata morenista se alza con la victoria por decisión de la máxima autoridad.
La revancha ya está emplazada. Pronto estarán en el ring más peleadores.
No se pierda, usted, amable lectora, lector, el desenlace de esta cruenta lucha, de la que ya se contempla una siguiente versión en el 2027 y su finalización en el 2030.