En este pueblo nunca pasa nada y, cuando pasa, tampoco pasa nada. En algunos hechos, podemos remontarnos, por ejemplo, a aquella interpretación de José Alfredo Jiménez, que dice: No vale nada la vida, la vida no vale nada, comienza siempre llorando y así llorando se acaba, por eso que, en esta vida, la vida no vale nada.
Los hechos ocurridos en la semana que recién terminó, en donde varios políticos y personajes de la vida cotidiana del estado y del país fueron ultimados a puro plomo, nos hacen recordar la letra de la canción del compositor e interprete oriundo de Guanajuato.
Los resultados de las auditorías que tendrán que realizar los entes fiscalizadores a los 212 ayuntamientos veracruzanos, podrían estar arrojando resultados para que, mínimo, una docena de los alcaldes que aun están en funciones y que habrán de entregar sus respectivos encargos a la medianoche del 31 de diciembre, puedan encontrarse en el Pacho Hilton y empezar a interpretar el Rock de la Cárcel.
Los del partido Movimiento Ciudadano, hoy que ya les han arrebatado tres alcaldías en Veracruz –Papantla, Poza Rica y Jaltipan- se les puede escuchar cantar al ritmo de la Sonora Santanera, aquello que dice: he perdido para siempre, lo que fuera de mi vida un gran amor, he sufrido por cobarde, la derrota de mi pobre corazón.
Y es que, realmente no pasa nada. Absolutamente nada.
Vean ustedes, en la semana anterior próxima pasada, dos secretarios de despacho del gobierno de la 4T de Veracruz, dieron la nota de 8 columnas para los medios locales, para los nacionales y también los internacionales.
El primero en dar la nota espectacular fue el secretario de Desarrollo Económico, un exsenador ahora convertido en funcionario nahelista, que no sabe hablar, no sabe de lo que habla y mucho menos, conoce de qué está hablando.
Escuchar al gran Mimo de México, Don Mario Moreno “Cantinflas” era todo un deleite, al grado de que la Real Academia de la Lengua, acordó inscribir el verbo cantinflear como aquella expresión que utiliza una persona para hablar mucho, utilizar rodeos y palabras extrañas sin comunicar nunca nada. Y ese fue el caso del titular de la Sedecop de Veracruz el día que compareció ante los integrantes de la LXVI Legislatura del Estado.
No pasó nada. Como siempre.
El siguiente caso fue el del secretario de Turismo, quien presumió a propios y extraños, incluyendo a las grandes empresas encargadas del turismo a nivel mundial, de la existencia de “las playas de Totutla”, a donde llega turismo de todas partes del mundo, generando una importante derrama económica para todos los sectores que están involucrados en la rama turística.
Obvio que una barrabasada de ese nivel no iba a ser desperdiciada ni por los diputados ni por los medios de comunicación, tanto locales como nacionales, quienes exhibieron al funcionario, también de la 4T, como un verdadero ignorante que no conoce el Estado de Veracruz y que confunde los lugares y destinos de playa, lo que demuestra que el señor no está apto para el cargo que ocupa y por el que le pagan los veracruzanos.
Tampoco ha pasado nada.
En otras circunstancias y en otro tiempo, la ignorancia supina de los funcionarios cuatroteistas, hubiesen sido suficientes para exigirles su renuncia y mandarlos a descansar a sus respectivas casas.
Pero, a pesar de todo… ¡aquí no pasa nada!
