Una de las preocupaciones de este humilde escribiente, ha sido y seguirá siendo, deplorable estado que guardan las carreteras en el estado de Veracruz.
Y, que conste, no es la primera vez que en este espacio y en otros de esta misma publicación, hemos señalado y afirmado que las carreteras de Veracruz, desde Pánuco hasta Las Choapas, se encuentran en condiciones más que pésimas.
Viajar por el estado de Veracruz, por vía terrestre, es, literalmente, un reto a la vida misma; es más, se podría calificar de ser un verdadero suicidio.
Durante los seis años del gobierno morenista de Cuitláhuac García, las carreteras siempre estuvieron en condiciones tan, tan pero tan lamentables, que es esta la hora y el día en que los Veracruzanos empiezan a preguntar por el titular de la SIOP y de su contraparte, el Director de SICT, toda vez que deberán de informar el porqué del terrible estado físico que actualmente presentan dichas vías de comunicación.
Hace unos días, habitantes del norte del estado, realizaron bloqueos e impidieron la circulación de vehículos en tres puntos carreteros diferentes, generando con ello un verdadero caos completo; bueno, fue “ la madre del caos completo” No poder circular rumbo a Tampico, Tamaulipas; tampoco a Valles, San Luis Potosí e igualmente hacia Huejutla, en el estado de Hidalgo, fue algo nunca antes visto en el norte de la entidad veracruzana.
El motivo de los habitantes del norte de Veracruz para haber llevado a cabo dicho bloqueo, fue simple y sencillamente porque las vías de comunicación se encuentran en condiciones que las hacen intransitables.
En la semana que recién terminó, dimos a conocer el estado que guarda la carretera Minatitlán-Coatzacoalcos, son nadamas 14 kilómetro los que separan una ciudad de otra, en la zona que alberga las principales plantas de hidrocarburos, en tierras veracruzanas. Sin embargo, la SIOP no pudo o no quiso arreglar ese tramo en el presente sexenio.
Hoy con las lluvias que han caído en Veracruz, hay tramos carreteros con derrumbes, puentes colapsados y los tramos que antes estaban en pésimas condiciones, hoy se encuentra en un estado semejante a que si hubieran recibido un ataque con bombas.
¡Las carreteras, siempre las pésimas carreteras!
