No es para espantarse, pero sí hay que preocuparse y ocuparse toda vez que: ¡ahí vienen las auditorías!
El anuncio ya está hecho. Y lo hizo quien sabe que en todo cambio de gobierno, debe de haber una entrega-recepción sustentada en una auditoría, real. Firme. Se debe de saber y conocer qué se recibe y en qué condiciones se recibe. Tan fácil como eso.
Aquella expresión de “no seré tapadera de nadie” se hará más que evidente y cobrará fuerza real según se acerque el día D. El día del cambio, vamos.
Las auditorías locales, esas en las que se les permite con toda holgura a los alcaldes, exalcaldes y a los titulares de los entes fiscalizables, nada deberá preocuparles, toda vez que ahí, en el ORFIS y la Contraloría del estado, hay bastante manga ancha como para justificar y demostrar qué se hizo, porqué se hizo así o asa y comprobar, por ejemplo, que la obra, mal hecha, con exceso de presupuesto, sin reunir las especificaciones para su contratación, ahí está. Mal hecha, pero ahí está.
¿Ejemplos?
No pensábamos poner ni dar ejemplos. Pero, bueno, si la honorable concurrencia los solicita, nosotros no somos nadie para negarnos.
Hay una obra, un edificio, ubicado en la colonia 21 de Marzo, por donde están unos depósitos de PEMEX, la cual denominaron, con el corazón henchido de placer y de gusto, “Torre Orgullo Veracruzano” Nombre que, obviamente, simboliza la demostración de que “las cosas en Veracruz se hacen bien y a la primera”
¡Peeero! ¿Qué creen? Bueno, pues la obra en mención, la famosa “Torre Orgullo Veracruzano”, cuando llueve, ¡se moja uno más adentro que afuera! Ya los trabajadores de todos los órdenes que fueron reubicados en dicha Torre, se tienen que dar a la tarea de realizar las labores de “expulsión de agua” “secado”, “escurrido” y “acomodado de muebles”, etc., para que se pueda trabajar. El consuelo y la resignación es que nadamas se moja cuando llueve, porque cuando hace calor, es un horno. ¿Qué cosas, no?
¿Más ejemplos?
Órale, va. En el circuito Presidentes o Circuito Rafael Guízar y Valencia, a algún funcionario sin experiencia ¿Quién? ¿Cuál?, se le ocurrió, en un terreno anexo a las instalaciones del COBAEV, construir un anexo para convertirlo en oficinas para, precisamente, el COBAEV, en donde serían – y fueron reubicados- los trabajadores que laboraban en edificios rentados. ¡Peeero! Lo que el flamante o los flamantes funcionarios, nunca imaginaron que construir un edificio sobre un cerro de barro, en épocas de lluvias, se provocarían deslaves que ponen en alto, muy alto riesgo no tan solo la construcción sino la vida de las personas que ocupan dicho inmueble. Y cómo ocurrió. En estas épocas, en Xalapa, la capital del estado llueve a cántaros, el deslave ya ocurrió, el edificio corre el riesgo de colapsar en cualquier momento. ¡Ah!, construirle el muro de contención que pueda contener las cientos de toneladas de tierra, para impedir que el moderno y recién inaugurado edificio se venga para abajo, requiere de una inversión de…¡26 millones de pesos! Las observaciones ya están hechas, los documentos solicitando a la Dependencia para que explique qué fue lo que pasó allí y porque no se construyó el muro antes de la construcción, es algo que, quizá, nunca tenga respuesta.
Como son temas locales, tal vez los señores funcionarios no se tengan o deban de preocupar demasiado.
¡Peeero! En dónde sí deberán y tendrán que ocuparse será en los temas que tengan que ver con los recursos federales.
Fuentes fidedignas nos han hecho saber que en la Auditoría Superior de la Federación, el órgano encargado de vigilar y sancionar, ya tiene integradas varias Carpetas o lo que es lo mismo, ya tiene bajo su resguardo toda la documentación que tiene que ver con la aplicación de los recursos federales que, o no se aplicaron o que fueron mal aplicados, generando una sangría a la hacienda púbica. Ahí las cosas son y serán diferentes.
Trasciende la información proveniente de las altas esferas que: 1.- Que ya no está Tatá Andrés Manuel para que los proteja o los apoye; 2.- Que ya no les va a contestar el teléfono, porque él ya se fue allá, a la… bueno, a su rancho, vamos. 3.- Que el asunto de todo lo relacionado con el gobierno y los estados, así como los municipios, es con la presidenta y solo ella –doña Claudia- es la que habrá de tomar las decisiones.
Para los que no quieran o gusten de preocuparse, al menos sí deberán ocuparse en atender las solicitudes que, en noviembre y diciembre, habrán de empezar a recibir.
He dicho.