Faltan 26 días para que el actual gobierno, el de Cuitláhuac García Jiménez, concluya su función en Veracruz. Nadamas 26 días.
Se cumple aquella cabalística frase de que no hay mal que dure 100 años ni veracruzano que los aguante.
El día 15, dentro de once días, el mandatario veracruzano, por interpósita persona, enviará su “séptimo” informe de gobierno, o séase, dará cuenta del estado que guarda la administración pública. Habrá, o tratará, de explicar lo que hizo y lo que no hizo.
Después del 15, de acuerdo con un calendario programado, ante los integrantes de la LXVII Legislatura, habrán de desfilar los secretarios de despacho. Todos y cada uno de ellos explicarán ante las Comisiones del nuevo Congreso, lo que durante el presente año realizaron a favor de los veracruzanos.
Por ejemplo:
Resultará por demás de interesante saber los motivos y las razones que enarbolará el secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Rodríguez, para justificar el deplorable estado de las carreteras veracruzanas. Parece como si hubiesen sido bombardeadas. Hoyos dentro de los baches y baches dentro de las hoyos, son una muestra más que clara de la enorme ineptitud del funcionario, quien, ya veremos y escucharemos qué le dice a los nuevos legisladores.
También, habrá que estar atentos para ver qué les dice a los diputados, el titular de la Sedarpa, Evaristo Ramírez Ovando, quien en el tiempo que estuvo al frente de la Secretaría encargada de atender y apoyar al sector agropecuario, nada se sabe de sus resultados y, en sentido contrario, hoy el campo de Veracruz, en todas sus áreas se encuentra abandonado. Pescadores, cañeros, silvicultores, arroceros, maiceros, arroceros, ganaderos, cafeticultores, piñeros, citricultores, fueron relegados y desatendidos de una manera total.
¿Cuál será el estado que guarda la administración pública en el gobierno que ya se va?
En el rubro de la seguridad pública, ¿qué información dará a conocer el titular de la Secretaría correspondiente? Los homicidios están a todo lo que dan, feminicidios, secuestros, levantones; las grúas operando sin control, cobros de piso, etc.
En cuanto hace a la Secretaría de Turismo, ¿cuántos cruceros llegaron al puerto de Veracruz y a cuánto ascendió la derrama económica en ese concepto?
¿Qué números y que nivel de información habrá de exponer la secretaria de Salud? ¿Qué habrá de informar acerca de los múltiples señalamientos que ya pesan sobre esa importante Dependencia? ¿Cuál es el estado que guardan los hospitales y clínicas bajo su jurisdicción?
El titular de Sedesol, aunque sacará cifras alegres, no hay que pasar desapercibido que, contrario a lo que presuma en cuanto a la disminución de pobres en el estado, hoy, de acuerdo con cifras oficiales, la cantidad de personas en pobreza extrema, aumentó.
Todos habrán de comparecer.
Muchos son los pendientes que se quedaron sin resolver:
El estadio Luis “El Pirata” Fuente, es una gran obra negra a la que no se le ve para cuando terminar.
El Nido del Halcón, idem al anterior punto.
La búsqueda de personas desaparecidas.
Los medicamentos completos y a tiempo para niñas y niños enfermos de cáncer.
El esclarecimiento de las cámaras supuestamente instaladas que nunca funcionaron y cuyo monto rebasó los mil millones de pesos.
Y, de colofón, la construcción del tren que saldría de Tlacolulan, pasaría por Rafael Lucio, (San Miguel del Soldado), Jilotepec, Xalapa, Coatepec, Teocelo y Xico, que abatiría costos en dinero y tiempos de traslado para los trabajadores que laboran en alguno de los municipios mencionados. Ese tren faltó que hicieran.
Ah, también faltó que mocharán la Torre de los Yunes, ubicada en el centro del puerto de Veracruz y que el mismísimo expresidente AMLO ofreció, solicitó y ordenó que se le mochara la parte superior.
Son algunos de los pequeños endientes que faltaron por atender. Minucias, vamos.
