El despido fulminante de Litzahaya Olivares Ariza como encargada de la dirección del Registro Público de la Propiedad y Comercio, fue porque ella no reportaba el total de la ganancia de los 25 registros públicos en el estado de Veracruz. En anteriores entregas, desde el 2020, advertimos los alcances y actos de corrupción en esta dependencia, así como los cobros de moches y sobornos, que se contabilizan por millones de pesos, otro negocio del secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos.La salida de la directora de la Dirección General del Registro Público, fue porque Litzahaya no entregaba todo a Eric Patrocinio Cisneros Burgos, como son los moches de los 25 registros públicos del Estado de Veracruz y era el 30 por ciento de las urgencias en los trámites.Cabe señalar, que entre su red de corrupción, están los registradores de Veracruz Puerto y aliados a Litzahaya, de nombre Edgar Edmundo Castillo Rosaldo y el de Boca del Río, Veracruz, Gustavo Pavón Alemán, al primero se auto robó escrituras y hasta el día de hoy no hay ninguna carpeta de investigación abierta y el segundo, está realizando escrituraciones de predios irregulares en la rivera veracruzana y los dos son de los nuevos millonarios del régimen de Cuitláhuac García Jiménez.No olvidemos a Georgina del Carmen Olivares Toscanini, quien sigue operando con el registrador de Veracruz Edgar Edmundo Castillo Rosaldo, las urgencias y las cancelaciones de anotaciones marginales. Si se quiere impedir actos de corrupción, con la sola renuncia de Litzahaya no es la solución, sino hacer una limpieza. Falta sacar a mucha gente, que se investiguen a todos y cada uno de los intocables, entre ellos, el secretario de Gobierno Eric Cisneros.