*¿INTERVIENE LA CIA?
*VERÓNICA, GARANTÍA DE INEFICACIA
Por: Sandra Peñaloza J.
Hace unas horas, se empezó a filtrar información de las llamadas sensibles y que alcanzan las más altas esferas del gobierno Mexicano.
Los nombres de Salvador Cienfuegos y de Omar García Harfuch, que la periodista Anabel Hernández, hace más de un año insistía en que estaban «sucios» y que en todo caso, la posterior liberación del ex titular de la SEDENA durante el sexenio de Peña Nieto, habria sido un error lamentable.
La propia periodista aseguró que el expediente de Cienfuegos, donde García Harfuch era mencionado varias veces y cuyo nombre también apareció en la libreta confidencial de un conocido narcotraficante del Estado de Guerrero, llevaría a conocer muchos detalles tanto de la matanza de los estudiantes de Ayotzinapa, como de otros delitos en los que el militar Cienfuegos está inmiscuido.
Desde entonces, la propia Anabel, dijo que Cienfuegos tenía tratos con el cartel de los Beltrán Leyva, con Sergio Villarreal «El Grande» y por consecuencia, en su momento, con la llamada Barbie, el narcotraficante que puso de moda asesinatos con tortura extrema y que a través de una carta, dirigida a la propia Anabel, cuando esta escribía para Reforma, le dio a conocer la protección que existía hacia «El Barbas», Arturo Beltrán Leyva y los hermanos de éste.
Al cabo de los años, el nacido en Texas, se conoció era informante de la DEA y un asiduo asistente al Hard Rock de Acapulco, que aparentemente es propiedad del compadre de Guillermo Lara, Eduardo Cesarman, los que en su momento fueron dueños de los Tiburones Rojos de Veracruz.
Saque Usted sus propias conclusiones de lo sucio que estuvo el Tiburón bajo el mando de estos sujetos y sus secuaces.
Por eso, en nota dada a conocer hace unas horas también, donde la Universidad de Innsbruck, en Austria, que algunos de los restos óseos sometidos para su estudio genético confirmaban la identidad de uno más de los estudiantes de Ayotzinapa, inmolados cuando aparentemente en el camión de la línea Estrella de Oro que habían tomado para dirigirse a Chilpancingo, estaba cargado con cocaína y que era la causa por la cual policías estatales, policías municipales y elementos del ejército, así como agentes federales, coludidos los ultimaron. Ahora, se conoce que la visita de Kamala Harris y la anterior del Director de la CIA, «convencieron» al presidente López Obrador de que es importante que sepa que en Estados Unidos el expediente sigue abierto y que lo que Alejandro Gertz Manero dejó de hacer, puede ser una tarea que los gringos terminen realizando; ya sabe Usted, del otro lado del río surge información que en México por décadas se ha ocultado.
Si esto es así, pues ya de plano que AMLO le pida a Kamala, le traigan a Tomasito Cerón y a Cárdenas Palomino para que la cloaca se siga abriendo y junto con el hijo del ex policía Javier García Paniagua y nieto de Marcelino García Barragán, dejen llorando a la Jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum y a su querida mamá, la ex actriz María Harfuch, más conocida como María Sorté.
DESCARO DE SERVICIOS PERICIALES EN VERACRUZ
Mientras los colectivos que por años se han dedicado, a costa de su vida y salud, a tratar de localizar las tumbas clandestinas que tienen a nuestra entidad, como el cementerio más grande de México, nuestro atraso se sigue manifestando.
Un vocero de la Dirección de Servicios Periciales, el correspondiente a la zona Veracruz-Boca del Río, señaló abiertamente que ordenó la detención de los trabajos de excavación, tomando como pretexto que ya no tienen espacio para colocar los cadáveres.
No solo la Seguridad Pública no existe en Veracruz, sino que además a eso, hay que sumar la incapacidad en los dizque peritos oficiales para realizar un trabajo científico, que dada la dimensión de la delincuencia que permea a las tierras jarochas, desde luego que nunca habrán de aclararse cientos de miles de asesinatos, porque simplemente Verónica Hernández Giadans y sus empleados, no investigan.
Estos ineptos y los supuestos jueces «capaces y preparados» de los que presume la señora Isabel Inés Romero Cruz, tienen al Estado y a sus habitantes, boca arriba, pero con el pie en el cuello, listos para la asfixia.
