Lo que nadie hubiera creído que podría ocurrir, ha ocurrido: Adán Augusto, el hermano del residente de Palenque, fue mandado al ostracismo.

La noticia ha sacudido las estructuras más profundas dela política mexicana.

Los rumores acerca de la caída del tabasqueño, “mi hermano”, se venían manejando desde hace meses.

Que sí su relación con una aspirante a gobernar de un estado del norte de la república, noticia digna de revistas del corazón, estuvo en el diálogo constante de muchos políticos y no políticos, durante varias semanas.

Que si su complicidad con Hernán Bermúdez, su amigo y exempleado en el gobierno de Tabasco, detenido luego y señalado como responsable del llamado Cartel de “La Barredora”, con quien se le señaló de tener vínculos cercanos y lo demás ya se sabe.

Por cierto, ¿en dónde se encuentra el amigo de don Adán Augusto?

Luego, un pleito con Ricardo Monreal, por la desaparición de, nadamas y nadamas menos que de mil millones de pesos, los cuales habían sido recortados del presupuesto de la Cámara Alta, que presidía don Adán, por decisión del oriundo de Zacatecas, coordinador de la Cámara Baja.

Y, así como los anteriores, otros “pequeños errorcillos” de los cuales el tabasqueño hasta anteayer, mero tatiasca de la Cámara de Senadores, merced al apoyo y cobijo del “hermano de Palenque” siempre había podido salir bien librado.

Tan bien librado salía el poderoso senador que se daba el gusto de ver partidos de futbol en plena sesión de trabajo, sin que nadie le dijera o le cuestionará absolutamente nada.

Don Adán Augusto, luego entonces, dijera el clásico, estaba en la cumbre del “pinche poder”

Desafortunadamente, para López Hernández, los gringos y don Trump empezaron a meter las narices en México y las cosas se le empezaron a complicar al exgobernador tabasqueño.

La nota de ayer domingo dando cuenta de la caída-defenestración del senador Adán Augusto López Hernández, “el hermano”, corrió como reguero de pólvora y los cimientos de Palenque, Chiapas, se cimbraron hasta lo más profundo.

Y, obvio, no hace falta ser pitoniso ni tener una bola de cristal para imaginar lo que habrá de ocurrir en la semana que transcurre, con todo y que hoy sea día inhábil por el puente de la celebración del 5 de febrero, día de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Mejor, hagan su trivia. ¿Tendrá Nicolás Maduro, muy pronto, un compañero allá donde lo tienen hospedado los gringos?

Abur.