Un final “de película” es como se ve el fin del sexenio cuitlahuista, a cinco días de concluir. Veamos:
En algunas Dependencias, sus titulares ya vislumbran que, aun poniendo “pies en polvorosa”, el largo brazo de la ley, tarde o temprano los va a alcanzar.
La rebeldía a entregar el espacio asignado y disfrutado desde y durante seis largos años, es obvio que habrá de traer consecuencias legales y penales.
Las acciones hechas y dejadas de hacer – la omisión también es corrupción- habrán de generar responsabilidades y consecuencias. Eso que ni qué.
Las comparecencias, esos miniinformes denominados Glosa al informe de un gobernante, están demostrando que, si se lo propone algún diputado, asistido por un buen despacho de abogados, van a tener elementos para presentar las denuncias penales correspondientes y que las autoridades competentes puedan aplicar las sanciones legales correspondan.
En Veracruz, alguien va a tener que responder por las pésimas carreteras, por las condiciones en que dejan al sector agropecuario, por la infame negligencia en los servicios de salud; por la mortal inseguridad, por el descalabrado, válgaseme el término, sector productivo. Ahí está el caso del “despido” a Granjas Carroll, empresa que al retirarse del estado va a generar un grave problema económico en toda la vasta zona donde se encuentra asentada.
No se puede omitir la terrible inseguridad que flagela a la sociedad en su conjunto. Las cifras de hechos delictivos, aunque el Secretariado Ejecutivo de Seguridad y las propias corporaciones “tengan otros datos”, lo cierto es que aquello de “abrazos no balazos” y las “acusaciones con las abuelitas” hasta ahora han servido para bendita la cosa.
Faltan tan solo, a partir de hoy lunes 25 de noviembre, 5 días para que este gobierno concluya.
Como simple espectador, a como se ven las cosas, o sea “a ojo de buen cubero” ya es posible diagnosticar que el final próximo será “de película”
¡Ah, se me pasaba! Tan de “fin de película” será, que faltó anotar que, posteriormente, vendrá el cobro de facturas pendientes. ¡Sí! Esos documentos que, aun sin estar signados y sin rubrica alguna, fueron expedidos y franqueados por las acciones y declaraciones de personajes actuales y que, además, carecen de caducidad.
También se me pasaba, “el fin de película” no será un largo o cortometraje, ni cintas “churrescas” que se realizaron con recursos del erario. ¡No! El fin de película, ¡será de Hancicap!
Hay que esperar, ya tan solo faltan cinco días.
