En ingenio San Pedro, localizado en la cabecera municipal de Lerdo de Tejada, Ver., es otro de los empleadores gigantes que cae en Veracruz, un estado cien por ciento productor de azúcar.

Lo que empezó como un rumor a principios del mes de mayo, al cual nadie daba crédito de que pudiera concretarse, fue confirmado en las primeras horas del pasado 5 de agosto de la presente anualidad. El anuncio retumbó en toda la región de los llanos y los Tuxtla, en el corazón de Veracruz. Lo que había surgido como un rumor, se concretó y el anuncio se hizo oficial: el ingenio San Pedro, cierra sus puertas.

Habían pasado 13 años ya de que el ingenio hermano San Francisco el Naranjal, también había cerrado sus puertas y provocado la primera hecatombe económica en los municipios de Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada, Saltabarrancos, Santiago Tuxtla y San Andrés Tuxtla.

Muchos negocios de todo tipo sucumbieron en aquel aciago 2013. El golpe fue un verdadero gancho al hígado. No faltaron los políticos oportunistas que en cada jornada electoral llegaban a platicar con los productores y obreros del ingenio, con la promesa de que pronto sería reactivada la factoría azucarera. El tiempo pasó y el ingenio no volvió a abrir.

Uno a uno, los ingenios azucareros sucumben en Veracruz, sin que gobierno alguno interceda para evitar la debacle que provoca que cierre una empresa de tal envergadura, de la que dependen productores, obreros y toda una gama de empleos que circundan en torno a un ingenio.

En el 2002, cerró el ingenio Independencia, ubicado en Martínez de la Torre, Ver; en el 2010, el Ingenio La Concepción – La Concha- localizado en Jilotepec, también cierra sus puertas; en el año 2009, el ingenio San Gabriel, en Cosamaloapan, decide bajar la cortina de manera definitiva; en el 2013, el ingenio San Francisco El Naranjal, en Lerdo de Tejada, y ahora su hermano el ingenio San Pedro,  en este 2026,con su cierre, viene a completar el colapso que va a generar muchos, pero muchos problemas en toda esa amplia región cañera.

Es obvio que la situación se volverá más crítica en toda la región de Lerdo de Tejada y Ángel R. Cabada, toda vez que, de la noche a la mañana, 7 mil productores de la gramínea, o sea 7 mil familias se quedan en la oscuridad financiera, a lo que hay que sumarle los 950 trabajadores obreros que laboraban en las instalaciones del ingenio.

El cierre del ingenio San Pedro, de Lerdo de Tejada, será un verdadero dolor de cabeza para el actual gobierno, sin duda.

Y el problema no es ese. El problema es que ya hay la cantada amenaza de que, al menos otros dos ingenios azucareros, ubicados en Veracruz, pronto podrían estar corriendo la misma suerte que el San Pedro.