Del 2022, año que transcurre, y si Pitágoras no fue astronauta, ya hemos vivido 2 medio meses, o séase, ya han corrido 73 días, unas  1752 horas y de las acciones que el órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, ofreció actuar en contra de los malos alcaldes que dejaron el cargo el último día de diciembre del 2021, nadamas no se ha visto nada.

Ya se ha  hablado mucho acerca de lo incompetente  que ha resultado ser el famoso ORFIS desde su creación, toda vez que a la fecha no se ha visto que se le haya aplicado la ley a alguno de los tantos funcionarios que han pasado por las administraciones municipales y mucho menos aquellos que han sido parte de las administraciones gubernamentales.

Lo único que los veracruzanos han visto y se han enterado, es de las declaraciones sensacionalistas que a cada rato hace la titular del Órgano de Fiscalización, quien cada vez que sale a cuadro, nos receta y regala verdaderas píldoras de auditorías realizadas a las Cuentas Públicas de diversos ayuntamientos, mismas que arrojan “faltantes”, “desvíos” o, en muchos casos “mal uso de recursos públicos”

Y de igual forma, también nos enteramos de que las auditorías realizadas a los entes del Gobierno del Estado, también les han resultado diversos hechos que no cuadran con lo que marcan los cánones de la administración pública y, sin embargo, es esta la hora bendita en que el Órgano de Fiscalización y su Auditora, han podido hacer que alguno de los funcionarios señalados o involucrados en los temas que son de su competencia, vaya, ya que estuvieran siendo investigados, sino que ni siquiera han sido separados de sus encargos para ser sujetos a investigación alguna.

Hoy los veracruzanos, consideran y opinan que el órgano de Fiscalización Superior del estado de Veracruz, ORFIS,  por los nulos resultados que ha dado a lo largo de su existencia, ya es comparado con un elefante viejo y reumático, el cual no ha servido para nada.

Hoy tener un órgano de esa naturaleza, encargado de vigilar que los alcaldes y funcionarios gubernamentales no hagan de las suyas en los bienes que son de los veracruzanos, no ha servido para nada, toda vez que los hechos siguen ocurriendo y, a pesar de todo, no se ven resultados concretos.