Nos dicen que MORENA gobierna en Veracruz. Es un decir, por eso digo que nos dicen que gobierna, si a los seis años que estuvo Cuitláhuac García Jiménez, y los que lleva Rocío Nahle estando en Palacio de gobierno en la capital del estado, se le puede calificar como gobierno.

     Porque si alguien de los que me lee o escucha me pueden documentar alguna obra, u obras publicas de trascendencia que hayan ejecutado el uno, u la otra, que hayan beneficiado a los y las veracruzanas, se los agradecería, aparte, desde luego, de los puentes mal hechos por Cuitláhuac que se han caído, o el que ya le han metido mucho dinero para repararlo (Heberto Castillo en la capital del Estado), o la porquería que ejecutaron para desviar recursos públicos como el nido del halcón o el estadio Luis pirata Fuente. Esos desde luego no cuentan, salvo para señalarlos como latrocinios de los cuatroteros gobernantes.

     Toco el tema de estos gobiernos porque continuamente salían y salen en los noticiarios nacionales, como responsables de sonoros escándalos no solo por obras mal hechas, que son sinónimo de corrupción, sino por la inseguridad que permea desde Las Choapas hasta Pueblo Viejo, y que no nos alcanzaría esta cuartilla que nos brinda este medio de comunicación para enumerarlos.

     No me remitiré -por espacio en esta columna- al sexenio pasado, sino al menos a casos que han repercutido a nivel nacional del gobierno de Rocío Nahle, como el asesinato de la maestra y taxista Irma Hernández Cruz (la que murió de un infarto), así como el de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez de Nanchital, y ahora al proditorio crimen del periodista de Poza Rica Luis Ángel López, que duraron días comentándose en los principales noticiarios televisivos nocturnos de la ciudad de México, como reflejo de un mal gobierno que se preocupa mas por realizarle movilizaciones millonarias a la presidenta de la república cada que visita Veracruz, para aparentar popularidad, en lugar de aplicarse con cumplimentar sus obligaciones constitucionales, como son el de brindar seguridad en sus vidas y bienes a los y las veracruzanas.

     De que tamaño es la ingobernabilidad del actual gobierno, que hasta el secretario Ricardo Ahued ha salido públicamente a precisar ante los medios de comunicación, el desgarriate que existe entre los funcionarios del gabinete legal, a quienes acusa, por decirlo decentemente, de inútiles e ineficaces en las responsabilidades que la ejecutiva estatal les dio.

     Extorsiones por doquier, aprehensiones de altos mandos y policías de la secretaria de seguridad publica estatal que desde el cuartel de San José se organizaban para secuestrar, son el timbre de estos cuatroteros, varios de ellos ya en plena campaña para ocupar cargos de elección popular para las próximas elecciones del 6 de junio del 2027.

     Mucho les ayudaría tanto a la gobernadora como a los dirigentes de MORENA (ZEPETA, para ser mas preciso), que recordaran como les fue en la pasada elección municipal aquí en Veracruz, donde solo ganaron 11 municipios, y como les acaba de ir en Coahuila donde fueron barridos y no ganaron nada.

     El pueblo bueno al final del camino, no olvida y cobra facturas.