Hace dos años, en la recta final de la campaña presidencial de 2024, a la candidata de la coalición PAN-PRI-PRD, Xóchitl Gálvez, le hicieron llegar un expediente en el que un Gran Jurado estadounidense había presentado cargos penales “desde al menos octubre de 2018, aproximadamente, hasta noviembre de 2019 inclusive, en el Distrito Sur de Nueva York y otros lugares, a MARIO DELGADO, DANIEL CUEVAS y EDWARD RODRIGUEZ, los acusados, y a otras personas conocidas y desconocidas, que con intención y a sabiendas, se combinaron, conspiraron, se confabularon y acordaron entre sí violar las leyes de narcóticos de los Estados Unidos”.
Según dicho expediente penal, “parte de la conspiración consistía en que Mario Delgado, Daniel Cuevas y Edward Rodríguez, los acusados, y otras personas conocidas y desconocidas, distribuyeron y poseyeron con intención de distribuir sustancias controladas, en violación del Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 841(a)(1)”.
Y consignaba que “las sustancias controladas que MARIO DELGADO, DANIEL CUEVAS y EDWARD RODRIGUEZ, los acusados, conspiraron para distribuir y poseer con intención de distribuir fueron: (i) 100 gramos o más de mezclas y sustancias que contienen una cantidad detectable de acetilfentanilo, análogo del fentanilo, en violación del Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 841(b)(1)(A); (ii) mezclas y sustancias que contienen una cantidad detectable de fentanilo, en violación del Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 841(b)(1)(C); y (iii) oxicodona, en violación del Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 841(b)(1)(C). (Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 846).”
En aquella ocasión, Mario Delgado Carrillo, entonces presidente nacional de Morena y actual secretario de Educación Pública, difundió en redes sociales este documento de la corte del Distrito Sur de Nueva York, y además la ficha de detención de su homónimo que, afirmó, estaba detenido por narcomenudeo.
El dirigente morenista acusó que el PRI y PAN continuaban difundiendo difamaciones en su contra, y reiteró su exigencia a Xóchitl Gálvez que presentara las pruebas de sus dichos externados en el tercero y último debate presidencial.
“Cuando uno lee el documento, resulta que es la detención de un Mario Delgado, de un Daniel Cuevas y un Edward Rodríguez. Se trata de tres narcomenudistas de Nueva York que trafican con fentanilo, fueron detenidos en noviembre del 2019, se inició una investigación y fueron condenados en junio del 2021 y permanecen ahí detenidos”, señaló Delgado Carrillo, quien en un video difundido en redes sociales afirmó que este documento había sido utilizado para sostener las mentiras de la candidata del PRIAN.
“Para que vean el tamaño de las mentiras, del cinismo que son capaces los de la derecha de difundir y difamar a las personas. Sigo esperando de la candidata del PRIAN las pruebas de las acusaciones que hizo en mi contra”, dijo.
En ese sentido, comentó que la derecha se hundía cada vez más en sus mentiras.
“Por eso los vamos a derrotar el próximo 2 de junio, va a triunfar la verdad, va a triunfar la honestidad y Claudia Sheinbaum será presidenta”, afirmó.
Y, en efecto, en parte se cumplió su vaticinio. Sheinbaum acaba de celebrar el domingo pasado el segundo año de su triunfo electoral, pero ahora el ex dirigente de Morena y actual titular de la SEP está en la mira de EU por el llamado “huachicol fiscal”, un negocio ilegal que habría ascendido a más de 600 mil millones de pesos en el sexenio anterior, y cuyos recursos habrían sido utilizados en parte para financiar en 2021 las campañas de algunos gobernadores del partido guinda. Sospechosamente, el empresario Sergio Carmona, amigo de Mario Delgado y principal operador del contrabando del combustible norteamericano, fue ejecutado en noviembre de ese mismo año en una barbería de San Pedro Garza García, Nuevo León.
Pero Delgado Carrillo no sería el único que ahora estaría bajo investigación de la justicia estadounidense. Ayer, el diario Los Ángeles Times reveló que Estados Unidos había revocado las visas a los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas. De acuerdo con la versión periodística, ambos mandatarios de Morena estarían siendo investigados por presuntos vínculos con cárteles, aunque señala que habrían estado ingresando al país bajo un permiso especial reservado generalmente para personas que “cooperan” con las autoridades de EU. Horas después, tanto Durazo como el vocero de Villarreal, Gerardo Algarín, negaron que ambos mandatarios estuvieran bajo investigación.
El sonorense, quien afirmó que conserva su visa, rechazó vínculos con grupos criminales y, en broma, expresó que “casi sudo agua bendita”.
Sin embargo, el creciente acoso de EU contra políticos y gobernantes mexicanos de Morena ha llegado a tal grado que ayer el ex presidente Andrés Manuel López Obrador publicó una carta en la que de plano pidió que “por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, el que le tocó tratar en su sexenio, pues atribuyó “el sorprendente cambio” del presidente de EU “a sus falsos amigos y consejeros que lo han estado embarcando en viles y siniestras aventuras”.
A través de sus redes sociales, el ex mandatario mexicano publicó que “algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México con la idea de volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel”.
En la cuarta ocasión que el ex presidente morenista expresó su respaldo “sin condiciones” a la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el eje de su mensaje fue una dura reflexión sobre el presidente Trump, de quien dijo estar sorprendido por el cambio que ha mostrado en su nueva administración.
López Obrador también acusó que sectores del gobierno estadunidense pretenden utilizar temas como la migración y el combate al narcotráfico para intervenir políticamente en México y favorecer a las fuerzas de derecha, al tiempo que reiteró su respaldo a la presidenta Sheinbaum frente a las presiones externas.
En su carta pública, López Obrador afirmó que el Trump con el que negoció temas migratorios, comerciales y de seguridad era un mandatario dispuesto al diálogo y respetuoso de la soberanía mexicana. Como ejemplo, recordó que durante su gobierno recibió apoyo de Washington durante la pandemia de covid-19. También evocó el caso del general Salvador Cienfuegos, ex secretario de la Defensa Nacional, al señalar que Trump accedió a que México revisara las pruebas que derivaron en su detención en Estados Unidos y posteriormente permitió que el expediente fuera remitido al país. Asimismo, aseguró que, en ese entonces, el actual presidente estadunidense tomó en cuenta su opinión para no clasificar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
“¿Por qué cambió tanto?”, cuestionó el ex mandatario mexicano al referirse al republicano, a quien atribuyó un giro en su discurso y en sus decisiones. López Obrador descartó que la transformación se deba a las circunstancias actuales y señaló, en cambio, a un entorno de asesores y consejeros que, afirmó, han influido negativamente en el gobernante estadunidense.
Según AMLO, Trump se ha rodeado de personas “inexpertas, resentidas y fanáticas” que lo han embarcado en “viles y siniestras aventuras”, alejándolo del estilo de gobierno que mantuvo durante su primer mandato. Por ello, expresó su deseo de que el mandatario estadunidense rectifique y retome la conducción personal de las decisiones fundamentales de su administración.
¿Logrará convencerlo? Pronto lo sabremos. Posiblemente antes de las elecciones de Estados Unidos en noviembre próximo.
