Manuel Huerta Ladrón de Guevara, a querer o no, se posiciona como el más viable candidato de Morena para la gubernatura del 2030.
Más aún si quien es ahora el más recio opositor de Nahle logra presidir la Mesa Directiva del Senado de la República por definirse en las siguientes tres semanas.
Por más cabildeo de la gobernadora entre los senadores del llamado grupo de “Los puros” para atajar a Huerta, el mandato de López Obrador a través del senador Adán Augusto López Hernández, en favor del de Naolinco será inobjetable.
Aun no hay quien le brinque al Peje.

Huerta cuenta además con el respaldo de Laura Itzel Castillo, actual presidenta de la Mesa Directiva del Senado y próxima Secretaria de las Mujeres, quien es hija del luchador social y cabeza de la izquierda en México -ya muerto- Heberto Castillo.
Huerta fue su mejor alumno en Veracruz.
Ese es el escenario en donde lo que está en juego electoralmente es 2027 como paso previo a 2030, mismo que no puede ponerse en riesgo ante la evidente división morena con la actual dirigencia a la que se suma la imagen en picada de la propia mandataria hoy empeñada en destruir a como de lugar a Huerta.
Y es que lo que está en juego es la lucha por el poder político en la disputa por la titularidad senatorial; son los recursos financieros de los que se dispone de cara a una jornada electoral en puerta, la del 2027, en donde para Morena en Veracruz se augura la pérdida de buena parte de su bancada misma que podría, no salvarse, pero si equilibrarse si el de Naolinco mete las manos… y también si tiran a la basura al actual dirigente Esteban Ramírez Zepeta.
Ya por lo pronto en la cámara alta los momios se mueven sobre una terna -una terna de cuatro- conformada por Manuel Huerta a la cabeza del morenismo al que le dio vida en Veracruz al amparo del PRD y se convertiría en la tercera reserva electoral a nivel nacional en 2018 con la mayor votación en favor de AMLO, ratificada en 2024 con Sheinbaum.
En segundo lugar, en esta disputa senatorial, está Higinio Martínez quien oficializó sus intenciones de contender por la presidencia de la Mesa Directiva bajo el argumento de que sería pieza clave para la operación política de Morena rumbo a la elección del Estado de México en 2027.
En tercer término, se ubica el tabasqueño Óscar Cantón Zetina, paisano de Adán Augusto, auto destapado en busca de la dirección de la Cámara Alta y en cuarto lugar el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, del PVEM, quien aspira a ese encargo con el menor margen de posibilidades.

Para Nahle la eventual asunción de Huerta sería como un golpe al hígado ya que se registra en momentos en que la relación entre ambos está al borde de la confrontación máxime que la de Zacatecas hace política no con cirugía fina, sino a hachazos.
Despreciado, vituperado, apartado de todo evento público y satanizado por la prensa afín a Nahle, se acusa a Huerta de alentar a diputados locales y de promover una oposición interna y gestar entre el morenismo fundador, el voto selectivo y repetidas campañas de odio en contra de la mandataria.
También el oficialismo nahalista le recuerda que jugó en contra durante la elección judicial y en los comicios municipales del año pasado cosa que jamás se le ha podido comprobar salvo el afán crítico y de censura a las políticas pública de Nahle, así como la escalada corrupta puesta al descubierto.
Vienen tiempos de sorda lucha y río revuelto en donde quien ya se frota las manos es Pepe.
Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo