Obreros azucareros de distintos ingenios del país afirman que al aún tesorero del STIAARM – Sindicato Azucarero- Lorenzo Pale Mendoza, luego del deceso del dirigente nacional José Ángel Ponce García, ya se le hace agua la boca por tomar por asalto el puesto que ha quedado vacante. Es y era secreto a voces que desde hace un buen tiempo, el todavía tesorero ejercía un poder paralelo en la organización obrera nacional y que las órdenes del ahora finado dirigente, Pale Mendoza simplemente no las acataba, dejando mal parado al secretario general. Hoy que ya no está don José Ángel, opinan los obreros, el tesorero ya se relame los bigotes pensando en el exquisito pastel que le espera si logra ascender a la silla principal. Obvio que los sindicalistas azucareros no van a permitir que Pale Mendoza se apodere de la organización azucarera y reclaman gente nueva en la dirigencia. Por eso, bien reza el refrán: “el muerto al pozo y el vivo al gozo”

Antes, durante y después del paso del huracán “Grace”, que afectara a Xalapa y dejara una familia sepultada por un alud de tierra, el xochimilca alcalde de la capital del estado Pedro Hipólito Rodríguez Herrero, no aparecía por ningún lado, nadie sabía su paradero y, a pesar de la gravedad del problema, el munícipe no daba señales de vida. Era tanta la desesperación por localizar al edil jalapeño que, ante su desaparición, muchos xalapeños, por medio de las redes sociales, emitieron una señal de alerta para poder localizarlo. Sin embargo, algo ocurrió, alguien filtró la noticia de que el gobernador CGJ se encontraba en el lugar de la tragedia que enlutó a una familia y, ¡oh sorpresa!, como por obra de magia apareció el sociólogo y de inmediato puso cara de preocupación, como si realmente le preocupara lo ocurrido en el incidente que, obvio, nunca se encargo de prever. La herencia que deja Pedro Hipólito es, literal, una ciudad destruida. ¿Pagará las consecuencias de su enorme irresponsabilidad?

A escasos 2 meses y días, la aún diputada Erika Ayala Ríos, dejará el cargo que ostenta en el Congreso de Estado y, del caso de los aviadores en el Sindicato Único  de Trabajadores del COBAEV –SUITCOBAEV-ya no se ha sabido nada. Como se recordará la diputada y secretaria del dicho sindicato, tenía, mantenía y por un buen  tiempo tuvo en la nómina a toda una flotilla de amigas que, pilotando sus aviones, “aterrizaban” en esa organización gremial. Y el escándalo fue mayúsculo cuando se descubrió que en la nomina, doña Erika Ayala, también tenía a un hijito, quien cobraba como maestro de tiempo completo siendo que aún estaba cursando la preparatoria en la CDMX. Pues bien, cuando todavía le faltan un poco de dos meses para que deje su mullida curul y, pese a que el secretario de la SEV, el stripper Roberto Zenyasen García Escobar, había declarado que el caso se investigaría, es esta la hora y el día en que a la legisladora priista EAR, no la han molestado ni con el soplido de un citatorio. ¡Salve oh, bendita impunidad!

Luego de la intempestiva salida del país del “Chico Maravilla” Ricardo Anaya, quien señaló que el presidente AMLO lo quería “entambar”, ahora corre el pronóstico de que una réplica de “Grace” habrá de azotar con mayor fuerza entre  Boca del Río y Alvarado, previéndose que “pegue de manera directa” en la zona del Estero. Se desconoce el destino del llamado “Chico Maravilla”, pero lo cierto es que ha dejado desprotegida a la familia con la que lo unía una fuerte amistad y la visita de AMLO a Veracruz en esta semana, trae como propósito en acudir a los festejos de los 200 años de los Tratados de Córdoba, supervisar el desastre que dejo “Grace” y los efectos de la ineptitud de los funcionarios estatales, pero, además, parece ser que en la agenda también trae el ordenar que se desempolve el expediente que hay en contra de un exgobernador veracruzano, el cual, al parecer, si es que no desaparece como su gurú, tendrá que responder por varios señalamientos explícitos en dicha Carpeta de Investigación. Abur.

No se sabe la “ideota” salió de su alocada cabecita o fue generada por sus sapientes asesores, pero lo cierto es que aún retumba en el espectro veracruzano el ordenamiento municipal del Cabildo Coatepecano, donde el alcalde Luis Enrique Fernández Peredo, ha determinado y ordenado que ahora …¡se cobre a los habitantes que no usen cubrebocas! Sin duda, la “ideota” del munícipe tiene más finalidad el recaudar fondos para cuando el jibarito salga de contento para la ciudad que para prevenir el mortal coronavirus que día con día cimbra más víctimas. Porque, para prevenir y evitar los contagios del SaRs-Co-2, o séase el COVID-19, las autoridades sanitarias han sugerido e implementado estrategias y medidas que, de cierta manera, han servido para paliar el esparcimiento del mortal virus. Ya parece que vemos al ilustre e inteligente alcalde de la cafetalera ciudad de Coatepec, garrote y canasta en mano, amonestando y cobrándoles a los sufridos habitantes por el delito de portar cubrebocas. El munícipe habrá de pasar a la historia por sus aberraciones, más no por sus acciones.