Crece la preocupación y la incertidumbre por el rumbo y destino al que conduce a la Universidad Veracruzana, el rector espurio Martin Gerardo Aguilar Sánchez, quien, en una segunda versión de su rectorado, está demostrando fehacientemente que poco o nada le importa el terrible rezago en que mantiene a la Máxima Casa de Estudios de Veracruz.
A decir de catedráticos y alumnos y de los miles de egresados que han realizado en las aulas de esa noble y prestigiosa institución, de manera coincidente afirman que la UV está siendo conducida hacia un abismo del que difícilmente podrá salir.
Tras una amañada reelección, en la que alcanzarán responsabilidad tanto los integrantes de la Junta de Gobierno, así como los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes otorgaron su aval para que Aguilar Sánchez, continuara al frente de la institución, cuando el propio Reglamento interior establecía con claridad que se encontraba, por haber rebasado la edad, para reelegirse para un periodo inmediato más; hoy, el resultado de aquella determinación, sigue siendo tema de críticas y señalamientos por haber burlado y haber pasado por alto lo indica la propia ley interna.
Son muchas las voces que afirman que, son las propias autoridades las que pretenden destruir la educación superior en el país y Veracruz ya por “muy buen camino”. El espurio rector, lo está haciendo rápido y excelentemente bien.
La otrora Universidad Veracruzana, la que representaba un orgullo y un compromiso a los que de ella egresaban hoy han empezado a externar de viva voz que “urge ir al rescate de la Máxima Casa de Estudios de Veracruz”
En la semana que recién empieza, grupos de intelectuales, académicos, integrantes de las sociedades de alumnos, egresadas y egresados, darán inicio a pláticas para rescatar a la Universidad Veracruzana y que la institución recobre la luz que por tantos años tuvo y que hoy se encuentra apagada.
Dentro de los primeros pasos será solicitar a las autoridades del Máximo Tribunal de Justicia del país para que revise las razones que permitieron la violación a la Ley Orgánica de la Universidad, se dé marcha atrás y se corrija la determinación.
Acordarán formar un nuevo Consejo Disciplinario para rebatir las malas decisiones de la actual Junta de Gobierno y revocar el acto, a todas luces violatorio, de conceder al espurio rector pasar por encima del decreto que le permitió reelegirse cuando por ley estaba impedido.
En fin, si el espurio rector de la Universidad Veracruzana creía que su espurio rectorado estaría listo para mantenerse otros cuatro años al frente de la Máxima Casa de Estudios, en la semana que transcurre, se habrá de generar la información suficiente y se establecerán los mecanismos legales para que se le destituya del cargo y se vaya a pasear a alguna playa extranjera.
Será por demás de elocuente, preguntar, a los que aprobaron que el espurio rector permaneciera en su encargo, si, por casualidad o pura curiosidad, revisaron, leyeron o atendieron el Capítulo III el artículo 37, fracciones 1 y 2, de la Ley Orgánica de la Universidad Veracruzana. Lo dudamos.
