IMPRONTA
Carlos Miguel Acosta Bravo*

Este jueves 3 al mediodía todo mundo estaba a la espectativa de cuales
serían las medidas que Estados Unidos anunciaría en el llamado “día
de la liberación” en materia de economía y de intercambio comercial y
cuyo impacto ha sido para más de 50 países con los cuáles sostiene
intercambios comerciales en el mundo.
Quizás amigo lector, este tema lo veamos muy lejano. Sin embargo las
consecuencias de estas decisiones tendrán repercusiones para todos
los países, incluido México. Por lo pronto, las exportaciones que estén
dentro del TMEC serán del 25%, y eso nos da de manera inicial
expectativas de que nos podría ir mejor y quizás de que podríamos
mejorar nuestras exportaciones a Estados Unidos.
En este nuevo galimatías comercial se aclara que los aranceles del 25
por ciento no aplican a los productos que al cumpir con las reglas de
origen califiquen para estar con trato preferencial, pero aún no está claro
cuáles son los productos que forman parte de las exportaciones de
mercancias mexicanas hacia EU.
La estrategia comercial que estamos viendo, tiene la mayor relevancia
pues consiste en pasar de acuerdos de libre comercio que hasta hace
unos meses se practicaba en todo el mundo y que hace décadas
permitieron que Estados Unidos se convirtiera en potencia económica.
Hoy en cambio se da paso al proteccionismo comercial para favorecer
el establecimiento de nuevos criterios al amparo de la seguridad
nacional (tráfico de drogas y la migración) y atraer armadoras de autos
a Estados Unidos, entre ellas a ciudades como Detroit que actualmente
son ciudades fantasmas y que han dejado atrás el poderío e importancia
económica que tuvieron antaño. Sin embargo, no se sabe aún si esta
medida del Presidente Trump resultará así.
Algunas reacciones de las principales armadoras como Stelantis (antes
Chrysler) anunció que para valorar el impacto de los nuevos aranceles
Impronta
comerciales cerrará plantas en Cánada y México (Toluca), y porqué la
preocupación? Pues ello tiene que ver principalmente a que su
operación esta anclada en dos millones de empleos que dependen de
las ensambladoras de autos instaladas en México y el impacto que
tendrá en la economía de las familias de los trabajadores que dependen
de su trabajo en esas plantas.
Al día siguiente se vivió el llamado “viernes negro” ante el miedo que
desató la guerra comercial, pues China anunció de inmediato aranceles
del 34% para todos los productos producidos en Estados Unidos y que
tengan presencia en China, uno de los resultados fue que el peso
mexicano perdió 2.6% rente al dólar, el resultado de la guerra comercial
es impredecible, porque no queda claro que es lo que realmente quiere
Donald Trump metiendo al planeta entero en tan tremenda crisis. Los
expertos consideran que solo crecerán los precios para los
consumidores estadounidenses y también para los mexicanos.
Cabe precisar que hasta hace algunos años en los que Estados Unidos
eran la economía dominante así funcionaba, hoy la realidad e
importancia de otras economías como China, Japón, Corea y la Unión
Europea no se sabe aún con precisión como reaccionarán y cuál será
el impacto de sus decisiones en la economía en el mundo, cuál será el
impacto en la inflación. Estamos viendo en suma días de compleja
incertidumbre!!

  • Maesto en Comunicación por la Universidad Iberoamerciana, ha sido catedrático en la UIA
    y en la Universidad Anáhuca de la CDMX: