
Hace bien el diputado plurinominal y hoy visitante recurrente al estado de Veracruz, Sergio Carlos Gutiérrez Luna, en convocar a las fuerzas vivas veracruzanas para –nadamas- enterarse cómo están las cosas en tierras jarochas. Pero nadamas para eso, para enterarse, porque de resolver, es ahí donde se atranca la puerta, decía mi abuelito. De cómo está Veracruz, bueno, eso hasta un niño de primaria lo sabe y lo entiende perfectamente, el detalle es cómo resolver toda esa gama infinita de problemas que aquejan a las y a los veracruzanos. Es extraño que, después de estar tanto tiempo ausente de Veracruz y del terruño que lo vio nacer, amén de no haber movido un solo dedo pero, vaya, ni siquiera para mandar a tapar un bache, ahora don Sergio Carlos, se nos presente casi como un moderno mesías que viene, primero, para enterarse de qué es lo que pasa en los 212 municipios de Veracruz y luego ofrecer – eso no empobrece- que pronto se van a resolver dichos problemas. Y de las cerca de 20 mil quejas que el legislador ha recibido, parece ser que aún no llega la fecha en que los vaya a resolver. Podría empezar por las carreteras que están hechas un asco y después buscar que se nombre delegado en el ISSSTE, el cual se encuentra acéfalo desde hace mucho tiempo. Ya los veracruzanos opinan que lo de don Sergio Carlos Gutiérrez Luna, es puro turismo político.

Mal y de malas le ha ido al alcalde de Emiliano Zapata –Dos Ríos-, Erick Ruiz Hernández, quien en el tiempo que lleva de administrar ese grande y hermoso municipio, no había hecho nada – a decir de los habitantes- y el día en que se le ocurrió organizar el Festival de la Garnacha, en la congregación de Rinconada, se le armó tal zafarrancho que, junto con su principal invitado, pusieron pies en polvorosa y abandonaron el lugar ipsofacto. Los habitantes que estuvieron presentes, señalaron que la acción de la población se debió a que el munícipe, a quien casi no se le encuentra en el palacio municipal, simple y sencillamente buscaron ser escuchados por su autoridad municipal y el evento en el que trataba de lucirse y vender su imagen como un alcalde preocupado por enaltecer una de las actividades peculiares de Rinconada, además de decir que así se reactivaría la economía del municipio, por la falta de atención y logística, termino convertido en un verdadero zafarrancho. El alcalde ya debió de entender que no gobierna un municipio dócil ni sumiso. Por cierto, Emiliano Zapata es un municipio conurbado con Xalapa. Los reclamos y la toma del palacio así como la toma de la carretera, estarán a la orden del día.

Sin duda, el director general de Tránsito y Transporte del Estado, José Antonio Camps Valencia, se ha de encontrar meciéndose en la hamaca y a su lado un coco frío con ginebra, porque parece ser que es el púnico que no se da cuenta de los abusos y atropellos que cometen los trogloditas que manejan las grúas, quienes arremete en contra de la sociedad y no hay ley que los frene. Tal vez el director de la Dependencia, deja su carro bien estacionado siempre, o no lo saca de su cochera particular o, de plano, se conduce a pie por las calles del estado y no tiene necesidad de aparcar su automóvil donde un gorila de los que traen las grúas, se lo remolque a un corralón y después tenga que vivir el viacrucis de ir a recoger la infracción, pagarla y luego acudir al corralón correspondiente a recoger la unidad, obvio, bajo el pago de 900 pesos, por los que no se extiende recibo alguno y donde el propietario debe de hacerse cargo de los daños que los matarifes causen al vehículo. Y si decimos que ha de estar en la hamaca, es porque todos los días las y los ciudadanos se quejan de los atropellos que cometen los grulleros, en Xalapa y en todos lados. Como la situación ya se volvió insoportable, el día 26 de los corrientes, automovilistas organizados del sur del estado, van a realizar una megamarcha para protestar y pedirle al titular de la DGTyT, se baje de la hamaca y le ponga un alto a estos tipejos. De las extorsiones y abusos de los elementos de esa Dependencia, en otra entrega nos ocuparemos. ¿Estará dormido el titular de Tránsito?

Sigue descubriendo el hilo negro doña Delia González Cobos, titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz, quien desde su llegada al cargo, se la ha pasado diciendo los errores administrativos que ha encontrado en todas las dependencias y ayuntamientos veracruzanos, pero eso sí, sin proceder como la ley se lo ordena. En una reciente declaración, la funcionaria, en relación con el tema del Grupo MAS, señaló que no es posible realizar la auditoría correspondiente toda vez que el organismo proveedor de agua en los municipios conurbados Veracruz-Boca del Río y Medellín, promovió un amparo y eso hará que la diligencia se tarde un poco más. Y asi, igualito con los ayuntamientos, los entesé gubernamentales y todo lo que debe de fiscalizar la titular del ORFIS, se la ha pasado justificándose, pero de dar resultados, hasta ahora, nadamas nada de nada. Y se va a acabar el 2022 y doña Delia seguirá saliendo tan solo a hacer declaraciones a los medios, pero sin un hecho concreto. Con pura saliva se la lleva la titular del ORFIS.

En Veracruz sigue lloviendo a cubetadas y el más ensopado es el titular de Poder Ejecutivo, quien no logra destacar en las preferencias y las encuestas lo mantienen en un muy bajo nivel de aprobación, lo que parece no afectarle mucho a su encargado de comunicación social Iván Joseph Luna Landa, a quien, parece ser, poco o nada le importa la pésima imagen de su jefe inmediato superior. Un día si y al siguiente también, en el estado o a nivel nacional, el mandatario veracruzano es vapuleado por los medios de comunicación, por los columnistas y en todos lados, se le zarandea muy feo, sin que Iván Joseph, a dar la cara y, cumpliendo con el trabajo encomendado, emita un comunicado para defender a su patrón. Ya no es extraño, pues, que cuanta declaración haga el jefe del ejecutivo de Veracruz, sirva para denostar su imagen y mantenerlo como pionero en los últimos lugares de aceptación. Bueno, cómo estará la cosa que, hasta en las acciones más simples, el mandatario resulte reprobado y los comunicólogos aprovechen para hacer el máximo escarnio, sin que el responsable del área, salga a defenderlo. Buen comunicador y difusor tiene CGJ.
