Bajo el nombre de “Alma Solidaria”, una página de Facebook promociona en Xalapa y sus alrededores un esquema de supuestos apoyos sociales dirigido a personas en situación de vulnerabilidad, pero condicionan los beneficios al pago de una afiliación y una cuota mensual.

La propia publicidad difundida en redes sociales ofrece despensas, becas para madres solteras y estudiantes, medicamentos y ayuda a emprendedores, pero establece como requisito un pago de 245 pesos cada cinco meses y también una aportación mensual de 55 pesos.

En respuestas públicas realizadas desde su misma página de Facebook, “Alma Solidaria” señala que la despensa se entrega una vez al mes pero deja claro que para entrar al programa se debe cubrir la afiliación.

También asegura ofrecer becas supuestamente determinadas mediante un “estudio socioeconómico”.

Cabe mencionar que todo esto ocurre sin que la página exhiba de forma visible un aviso de privacidad, un responsable del resguardo de datos, reglas de operación, comprobantes fiscales, ni documentos que permitan verificar con claridad qué tipo de organización es y bajo qué figura legal opera.

Hasta ahora, “Alma Solidaria” no se presenta públicamente como una fundación con identidad institucional verificable, sino como una página de Facebook sin datos suficientes sobre su razón social, representantes, domicilio completo, estructura formal o fuente de financiamiento.

En el mismo perfil donde se promueven las afiliaciones y los supuestos apoyos sociales también se publican ofertas de ropa y artículos de uso, con una dinámica más parecida a la de un perfil personal o comercial que a la de una organización seria, transparente y profesional.

«Hace unos meses también publicaron unas personas que darían rotoplas y pedían una cuota, muchos pagamos y luego desaparecieron no nos dieron nada», recordó la señora Alejandra García quien denunció la existencia de «Alma Solidaria» pues considera que se puede tratar también de un fraude.

Las publicaciones de la supuesta asociación que dice ser ONG, son dirigidas a sectores vulnerables y hasta el momento se desconoce quién está detrás de este esquema y con qué autoridad o respaldo pide dinero y documentos a cambio de promesas de ayuda.

No hay, al menos de manera pública y visible, información suficiente para saber qué es realmente “Alma Solidaria”, quién la administra, dónde termina el dinero de las afiliaciones, qué uso se da a los expedientes personales, cuántas despensas o becas se entregan en realidad, ni bajo qué reglas se decide quién recibe apoyo y quién no.

Tras la serie de inconsistencias, la señora García pide a quienes buscan apoyos que no entreguen dinero ni documentos personales sin verificar antes quién está detrás de este tipo de páginas.

«Ninguna persona debería proporcionar documentos personales a una agrupación que no transparenta su identidad, su base legal, sus reglas de operación ni el destino de los recursos que cobra» porque en verdad hay gente necesitada que cree en este tipo de promesas y solo pierde su dinero, sostuvo.

En un contexto de precariedad, donde muchas familias buscan cualquier puerta para conseguir una despensa o una beca, este tipo de esquemas pueden convertirse en terreno fértil para el abuso, el engaño o el lucro con la necesidad ajena.

«Si Alma Solidaria es una organización seria, tendría que demostrarlo con documentos pero no lo hacen así que lo prudente es no caer en promesas fáciles y denunciar cualquier irregularidad para que nadie sea engañado ni estafado», concluyó la denunciante.