El domingo 6 de junio del año próximo, habrá elecciones federales y locales en nuestro país.
Independientemente de las 500 diputaciones federales que se renovarán, en 17 entidades elegirán nuevos gobernadores (as), diversos congresos locales, así como centenas de ayuntamientos.
Las dirigencias nacionales de los partidos MORENA, del Verde y del Trabajo anunciaron el lunes 15 que irán aliados por lo menos en 16 estados, dejando pendiente San Luis Potosí porque allí, el instituto del tucán ya tiene definido que registrarán, con o sin sus aliados, a la esposa del actual gobernador, porque para ellos eso del nepotismo, al igual que otras sinvergüenzadas, les vale un comino.
El acuerdo fue dado a conocer en una magna conferencia de prensa a la que convoco la nueva dirigente nacional del partido de AMLO, la Chicontepecana Ariadna Montiel Reyes con bombo y platillo, precisando en la misma que juntos van arrasar en esas elecciones, aunque habrá que apuntarle a nuestra paisana veracruzana que del dicho al hecho, hay mucho trecho, y que desde hoy, con esta entrega, le advierto dos cosas: a) que la coalición anunciada para 16 de las 17 entidades donde votaran por nuevas gobernadoras (es) no se cristalizaran, porque el ADN del partido verde es tan variopinto, que jugaran en las próximas elecciones de acuerdo a los intereses económicos y políticos del dueño de ese partido, el famoso niño verde, y en consecuencia no acompañaran a MORENA y al PT en varios estados, y que lo mismo hará el partido del trabajo, aunque ellos más por el ninguneo con que los tratan sus -compañeros- del movimiento de regeneración nacional; y b) que desde mi óptica puedo augurarles que en dichas elecciones ya no alcanzarán la mayoría calificada, salvo que el INE y el TRIFE (que todos sabemos son instrumentos de MORENA), hagan una barrabasada que tendría repercusión nacional e internacionalmente.
Mas ahora que el gendarme del mundo anda por todo el planeta buscando cualquier pretexto para intervenir militarmente, para armar bloqueos marítimos, o para secuestrar a funcionarios cuando a juicio de ellos se atenta contra la democracia (la que ellos abrazan e impulsan).
Créanme que México no sería la excepción, como ya lo estamos observando, cuando el inquilino de la Casa Blanca no deja pasar una semana sin que vuelva a denostar a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Por eso no creo que los mancebos del INE y del TRIFE se atrevan a tanto.
El anuncio, tan necesitado de reflectores debido a los escándalos por los que está pasando MORENA, de la coalición o alianza para las elecciones del 2027, la realidad los rebasará.