Si el conocido como “El Chapito” Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, en funciones todavía de presidente del PAN en Veracruz, no vio venir las consecuencias de elegir mediante votación a un aspirante a la alcaldía de Veracruz, luego entonces, hay que decir y se puede afirmar que el oriundo de Tantoyuca, sigue pensando que los perros se amarran con longaniza y no se la comen. El día de ayer, huestes azules que  fueron convocados para elegir entre Bingen Rementería y Miguel Ángel Yunes, al potencial aspirante a la alcaldía porteña, pero nadie, empezado por el flamante dirigente del partido albiazul, se imaginó que la famosa elección terminaría en un verdadero zafarrancho. Pues, ¿en que anda pensando don Rosendo? ¿A poco piensa que el puerto de Veracruz, es Tantoyuca? Ahora bien, lo deseable es y será que la sangre no llegue al río.

Mucho trabajo tenía que haber realizado el alcalde de Xalapa Pedro Hipólito Rodríguez Herrero, antes de empezar a construir una ciclovía, la cual ya se antoja, no será concluida. Ya la ciudadanía conoce y llama al periodo municipal del alcalde, como el cuatrienio perdido, toda vez que durante la presente gestión no se conoce de obra importante que se haya realizado, no se ve el desarrollo y mucho menos el progreso en alguna parte del municipio; en sentido contrario, lo que sí se ve son los baches en las calles y avenidas; un aumento considerable y exponencial de la delincuencia, el incremento de vendedores ambulantes, el aumento de cantinas y piqueras trabajando a todas horas, una ciudad congestionada y ahogada por el intenso tráfico así como un verdadero desorden vial. Además, hay que destacar el incremento a los costos de los servicios, agua, predial y hasta por una simple constancia certificada. Lo bueno de don Pedro Hipólito, lo cual festeja la ciudadanía, es que cada día que pasa, le falta menos para que se vaya a ver si ya puso la marrana. Obvio, el que venga tendrá que pedir cuentas y no le va a ir nada bien a PHHR.

Mal se vio la aún rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Deifilia Ladrón de Guevara, cuando solicitó al gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, que – casi, por favor- pase a pagar la deuda que aún tiene la Máxima Casa de Estudios con el Sistema de Administración Tributaria, cuando que el año pasado, doña Sara, elocuente como es, ya había agradecido al gobierno de la 4T, la sensibilidad para y por  haber liquidado ese importante adeudo que se tenía con el ente federal. Hoy – la semana próxima pasada- que doña rectora sale y declara que hace falta que el gobierno liquide, solvente o pague ese adeudo, deja mal parada a la titular de la UV. Porque, luego entonces, es de suponer, que la declaración anterior de doña Sara Deifilia, fue una clásica expresión de quien quiere quedar bien con el patrón o, de plano, la señora se tiró al piso y pensó que con esa acción la deuda quedaba saldada, Vaya usted a saber qué fue, pero lo cierto es que la rectora ha quedado como una persona sin calidad moral al hacer declaraciones que no se pueden sustentar.

Desde Córdoba, amigos nos escriben para comentarnos que se antoja difícil que el expresidente de la Mesa Directiva del Congreso del estado, Rubén Ríos Uribe, pueda alcanzar, primero la candidatura de Morena y después la alcaldía de la Ciudad de los Treinta Caballeros.  Nos comentan que existen elementos suficientes que van a impedir que Ríos Uribe alcance su sueño dorado. Una auditoría que realiza la ASF –Auditoría Superior de la Federación- y que ya detectó todo un cumulo de anomalías, más la falta de trabajo político en el municipio, más la falta de un equipo político que lo impulse, pueden ser, entre otros más, los motivos que impidan al diputado con licencia alcanzar, repetimos, la nominación y, posteriormente, la silla municipal, hoy en manos de una alcaldesa panista. ¿Quien le habrá tomado el pelo al diputado con licencia Rubén Ríos Uribe? Porque, eso de que por él –por Ríos Uribe- ganó Cuitláhuac, ni el mismo Ríos se lo cree.

Con todas las cartas en contra y con evidentes rezagos en el municipio de Perote, ya se antoja difícil que el candidato priista que busque la diputación por el Distrito de Perote, pueda tener un elevado o, cuando menos, considerable número de votos en el municipio Cuna del Ejecito Mexicano. Y es que el alcalde Juan Francisco Hervert Prado, quien en un principio hizo creer a todos que tenía un control del municipio, hoy la realidad –a decir de los propios peroteños- demuestra que no existe tan control y el cumplimiento de sus promesas, se quedaron en el aire y ello viene a complicar la candidatura de quien se perfile como candidato a diputado local y federal. El galeno de profesión, por citar un tema, a pesar de sus conocimientos de la medicina, no tuvo ni mantuvo el control para evitar los contagios del Covid-19 y los decesos de los habitantes son, tan solo, una muestra, de que el 6 de junio, ahí estará una factura por cobrar. La Falta de agua, la creación de empleos, la difusión de lugares turísticos y un alejamiento de la sociedad que requería de la atención del munícipe, han dado como resultado que los peroteños estén que trinan en contra de Hervert Prado. ¿Qué le va a decir l doctor alcalde a su patrón, el que lo puso y sentó en la silla municipal?