El Cerro del Estropajo, ubicado al noroeste del municipio de Tlalnelhuayocan y refugio de flora y fauna, dador de aire y agua limpia a los habitantes de la zona conurbada, es altamente vulnerable ante los efectos del cambio climático.

El Proyecto CityAdapt de ONU Medio Ambiente y la Red de Viveros de Biodiversidad A.C., realizarán una restauración ecológica y agroforestal de la zona colindante con la ciudad de Xalapa.

Con financiamiento del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés), la Red de Viveros de Biodiversidad, implementará medidas bajo el enfoque de Adaptación basada en Ecosistemas y Soluciones basadas en Naturaleza.

Durante la duración de proyecto, entre julio-diciembre, se buscará reducir su vulnerabilidad y fortalecer a las comunidades locales ante los efectos del cambio climático.

El Cerro del Estropajo, colina volcánica con una extensión de 60 hectáreas (ha), es de alto valor por sus servicios ecosistémicos, al proveer de agua, recarga de acuíferos, regulador del microclima, además de ser refugio de flora y fauna silvestre endémicas de la región, algunas de ellas amenazadas.

No obstante, el Cerro está rodeado por una creciente marcha urbana, que ejerce una fuerte presión sobre este parche de vegetación de bosque mesófilo de montaña (BMM), que aún prevalece en la región central montañosa de Veracruz. Por ello su papel es vital para aumentar la resiliencia climática de la región.

El coordinador de CityAdapt México, Sergio Angón, explicó que estudios de vulnerabilidad, revelaron que el Cerro del Estropajo es una de las zonas de más alto peligro de deslizamientos y derrumbes de laderas, representando un alto riesgo para la vida para las personas que habitan en sus pendientes escarpadas.

Y es que, además de ser un espacio conectivo de áreas importantes de conservación y áreas naturales protegidas (ANP) en el paisaje de la zona metropolitana de Xalapa, el Cerro es también un aporte clave a la seguridad alimentaria, hogar de campesinos que resguardan los conocimientos ancestrales de la milpa y de los espacios ricos en diversidad de alimentos.

El grupo de especialistas en restauración ecológica de la Red de Viveros, tras realizar diversos análisis y estudios, intervendrán en varias fases tres hectáreas con Sistemas Agroforestales Sucesionales, el cual combina la agroforestería, la restauración ecológica y la conservación de suelos.

A través del uso de la biodiversidad del lugar, técnicas de nucleación, creación de biomasas, cercas vivas, método Miyawaki (que consiste en reforestar con plantas nativas sembradas a una alta densidad), entre otros, estimularán un rápido crecimiento de las plantas y una pronta recuperación del bosque en un lapso de 10 años, lo que naturalmente le llevaría 100 años.

Para ayudar en la restauración y conservación del bosque mesófilo, se propondrá a los propietarios de zonas productivas de maíz y potreros del Cerro, fortalecer su economía a través de alternativas productivas, que incluyen especies de interés comercial y especies sucesionales del bosque.

Los propietarios realizarán en sus predios hortalizas, siembra de café, cardamomo, nuez de macadamia, plátanos, árboles frutales, árboles maderables, pimienta, leguminosas, yuca, papa, berenjena, entre otros, que aportarán nutrientes al suelo y, la obtención de ingresos a corto, mediano y largo plazo.

Además de talleres, cursos y capacitación inicial a los pobladores, respecto a la agroforestería, las podas, monitoreo, colecta de semillas, se les dotará de estufas ahorradoras de leña modernas, a fin de mejorar las condiciones de salud de los beneficiarios de los predios, así como la disminución del consumo de leña.