Las pruebas irrefutables, son los hechos, me comentó un abogado penalista; no hay forma de contravenir lo que es evidente y,
ante ello, todo lo que se quiera decir para justificar, resultará irrelevante ante la ley.
Vamos a deshojar esta margarita.
El pasado 29 de septiembre, en este mismo espacio, comentábamos que “ya se acerca la conclusión de un año a partir de se fue. O de que dejó el cargo. Se cumplirán, luego entonces, 365 días de total y completa impunidad”
Al editorial de referencia, lo titulamos: Justicia y gracia.
El 15 de septiembre, escribimos: “Mucho se ha hablado, aquí y en todos lados del terrible mal llamado corrupción” “Lamentablemente, el flagelo, como hidra de mil cabezas, no acaba por extinguirse y, en sentido contrario, sigue creciendo cada vez más y más”
A ese editorial, lo encabezamos con el título: impunidad, divino tesoro.
El 15 de agosto, anotamos: “Mata más una duda que un desconsuelo, decían nuestros mayores. Y así es en efecto” “Lo anterior viene a colación porque existe la duda del porqué hasta ahora, ningún exfuncionario del cuitlahuismo ha sido llamado a comparecer ante alguna instancia judicial luego del desastre que heredaron en Veracruz”
A ese trabajo, lo nombramos: Impunidad sospechosa.
Bien, pues como ya lo hemos señalado, en las anteriores entregas, todo hace indicar que, a pesar de las evidencias, no se habrá de proceder en contra de nadie y que las afectaciones al erario público, se le habrán de dejar al padre tiempo para que él, con su infinita temporalidad, arroje lo que tenga que arrojar para cubrir lo que se tenga que cubrir y, posteriormente, se olvide.
Hace unos días, la titular del Órgano de Fiscalización Superior, un ente encargado, eso se ha dicho siempre, de vigilar y cuidar que las dependencias de gobierno y los ayuntamientos veracruzanos hagan bien su trabajo, que no desvíen recursos y que los apliquen tal como lo marca la norma y, en caso contrario, dar parte a la Fiscalía General de Justicia del Estado para que se apliquen las sanciones correspondientes, dio a conocer e hizo pública los montos y rubros en que incurrieron funcionarios del gobierno próximo pasado, sin que hasta este momento exista o se conozca de algún procedimiento
La titular del ORFIS dio a conocer – como siempre- a los medios de comunicación que en el 2024 se encontraron, detectaron y/u observaron anomalías en obras como El Nido del Halcón, El Aquarium de Veracruz, El estadio de futbol Luis “El Pirata” Fuente, la Universidad Veracruzana, el bulevar Xalapa-Coatepec, la compra de medicamentos, gastos en escuelas nunca/mal realizados, etc, etc.
La funcionaria del ORFIS dio a conocer cifras que, por su magnitud, independientemente de significar una sonora cachetada al pueblo veracruzano, son evidencias contundentes para iniciar lo que el Código Nacional de Procedimientos Penales y el propio del Estado en cuanto hace a la comisión de uno o más delitos.
Lo anterior, nos hace suponer que estamos ante una Simulación sospechosa, derivado obviamente del usufructo que nos permite la Impunidad, divino tesoro, lo que deviene, finalmente, en Justicia y gracia.
La pregunta, por último, es: ¿y las Evidencias?