
Decir que al PRD en Veracruz le está yendo mal, es ser condescendiente; al partido del Sol Azteca y a su dirigente estatal les está yendo lo que le sigue de mal. El dirigente, Sergio Antonio Cadena Martínez, oriundo de Catemaco, y quien llegó con las expectativas de proyectar a ese partido hacia otros horizontes, nada ha podido hacer y mucho menos nada ha podido lograr, toda vez que ya ni siquiera de comparsa lo quieren en la coalición. Pero, no tan solo eso, Cadena Martínez se ha estrellado al demostrar que carece de fuerza para excarcelar a su correligionario y amigo Rogelio Franco Castan, quien permanece recluido en Pacho Viejo y no se ve para cuando vayan a soltarlo. Y, más peor le está yendo a don Sergio Antonio, cuando se ve que ya nadie, ningún perredista del altiplano que viene a esta capital, lo pela. Y son los propios perredistas veracruzanos los que comentan que el expriista y exverde ecologista Sergio Antonio Cadena Martínez, será el que le coloque el último clavo al ataúd del Partido de la Revolución Democrática. Abur.

Como andarán las cosas en la administración del ayuntamiento de Minatitlán, allá donde dice gobernar la alcaldesa Carmen Medel, a quien los trabajadores le mantienen tomado el palacio municipal desde ya varias semanas y la munícipe, de plano, ni los ve ni los oye, que en una reunión que se realizaba y en la que se encontraba presente la directora del DIF estatal, tuvo que emprender la graciosa huida, luego de que una turba se apersonara en el evento e hiciera correr a propios y extraños. De plano que la señora Medel, hasta ahora ha demostrado falta de oficio y capacidad para atender y resolver los problemas que existen en ese municipio sureño. Ya se anuncia y comenta en los pasillos del Palacio Municipal y en los bebederos de café que, ante la negligencia de la funcionaria municipal, no se duda ni tantito que se demande la intervención de la LXVI Legislatura, se desafuere a la munícipe y se nombre allá un Concejo Municipal. ¿Exagerado? ¡No! ¡Al tiempo!

En lo que pudiera ser una medición de fuerzas, se ve la intención de TESLA, la empresa que fabrica autos eléctricos y cuyo propietario Elon Musk, desea invertir la nada despreciable suma de 10 mil millones de dólares en México, obviamente solicitando algunas garantías para instalarse en el norteño estado de Nuevo León y, por otra parte, el señor presidente AMLO quien no desea que la internacional empresa se instale en las tierras del Cerro de la Silla y del Cabrito, advirtiéndole que, si determina instalarse allá, luego entonces no habrá permisos. Y como este es un juego de toma y daca, y aunque algunos otros estados han levantado la mano, exhibiendo ventajas para que la productora de automóviles se instale en sus tierras, lo más seguro es que, por cerrazón y por falta de miras, esos 10 mil millones de dólares, los cuales servirían para generar un buen número de empleos, tanto directos como indirectos, vuelen hasta el continente asiático y se instalen finalmente en Indonesia. Adiós inversión, adiós empleos, adiós desarrollo y progreso.

Mientras que, quiera o no quiera, logre destrabar el tema de las demandas interpuestas en contra de su elección, la cual tiene serios señalamientos de sospecha, el llamado dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Alcoholera de la República Mexicana, STIAARM, Lorenzo Pale Mendoza, no podrá sentirse seguro de ser el verdadero titular de esa organización obrera. Y es que, como aquí lo hemos señalado en varias ocasiones, el ahora nombrado secretario general del gremio azucarero, resulta que carga con dos carteras, la de secretario general y la de tesorero de la misma organización, cuestión que los propios estatutos del Sindicato lo prohíben y que la propia Secretaría del Trabajo debió tomar cartas en el asunto y evitar esa duplicidad de funciones, toda vez que ello constituye un hecho ilegal. Por ello, en tanto y cuanto el compañero Pale no destrabe esa ilegal situación, no podrá llamarse secretario general.

Alguien tendrá que informar al actual rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar Sánchez, que se dé una vuelta, cuando pueda y sus múltiples ocupaciones se lo permitan, claro está, por las instalaciones universitarias, llámese USBI, Gimnasio Universitario, Facultades de los Campus en el estado para que tenga conocimiento y, obvio, tome cartas en el asunto, toda vez que dichas instalaciones, están para llorar. Recién hicimos un recorrido por las instalaciones de la USBI, estuvimos en un encuentro deportivo de básquetbol y pudimos constatar que dichas instalaciones presentan severos daños que, aparte de afear el lugar, significan un peligro, amén de que causan una muy mala impresión cuando equipos de otros estados asisten a las competencias. Los familiares de los competidores y los propios visitantes externan que si la UV y el titular de la rectoría no tendrán presupuesto para ir a dar una mínima chapeada a la zona. Y sugieren que, en caso de carecer de presupuesto, convoquen, inviten o llamen al gobernador con su machete para que vayan a realizar una faena a la zona. ¿No les dará vergüenza?
