Hay cosas, acciones, vamos, que el ser humano, por más que las quiera entender, no lo logra. Pareciera que hacen falta los palitos y las bolitas para poder entenderlas.
Y lo peor, es que no son elevadas ecuaciones matemáticas, ni descubrimientos científicos o análisis de los viajes interplanetarios del ser humano. ¡No! Son simples declaraciones de seres humanos, de carne y hueso, frágiles como el que más; sin embargo, no es posible deducirlas, me comentó un colega.
El caso Marcelo Ebrard y el hijo que vivió seis meses en la residencia de la Embajada de México en Londres.
La noticia cayó como bomba. La declaración-justificación del ministro de economía mexicano, fue un balazo en el pie que se dio así mismo.
Don Marcelo, con sus palabras, se convirtió en noticia nacional e internacional. No la vio venir, dicen los analistas.
¿cómo estuvo eso? ¿Qué pasó allí? ¿Cuántos familiares más de otros funcionarios de primer nivel se encuentran hospedados en las principales suites de las embajadas mexicanas en el mundo? ¿Se puede hacer eso, sin que haya consecuencias?
Más.
¿Cómo ocurre un derrame de hidrocarburo en un país, que afecte a 750 kilómetros de litoral, qué genere pérdidas en pescadores y sus familias, qué le pegue al bolsillo de prestadores de servicios y, después de transcurridos casi 30 días, no se sepan ni conozcan la fuente que lo genera y, mucho menos, se contenga la afectación?
No se sabe cómo eso puede ser posible. Y tampoco es explicable cómo aparecen justificantes, declaraciones sin sustento y la remediación, la intervención inmediata de las autoridades de los tres niveles, no logre concretar acciones para evitar mayores perjuicios. No me lo explico.
Cómo se entiende la petición de una autoridad dirigida a los mexicanos para que, durante el desarrollo del Mundial de Fútbol, el que ya está a la vuelta de la esquina, solicita, pide a los mexicanos que, por favor, no salgan de sus casas durante la celebración de los partidos, con la única finalidad de que los extranjeros que se atrevan a venir, pueda disfrutar la ciudad con tranquilidad, sin mexicanos. A ver, a ver, ¿cómo estuvo eso? ¿Alguien me lo puede explicar?
Más aún.
¿Cómo se puede solicitar, en un Foro internacional, que se suspendan las guerras en donde quiera que estas se estén dando, cuando en la patria que se gobierna no cesa la violencia que ya se encuentra enquistada en una sociedad que no ve para cuando se puede detener el derramamiento de sangre que hay todos los días? No se entiende. No se explica.
¿Cómo ocurre, en cualquier país del mundo, un descarrilamiento de un tren y, lejos de buscar las causas que lo provocaron, se determina vía fast trak que el responsable fue un maquinista y, sin pensarlo mucho, lo encarcelan?
¿Cómo y porque se regalan hidrocarburos y alimentos a otro país y en el propio los combustibles, frutas y verduras, así como los componentes de la canasta básica se disparan hasta la estratosfera?
Estas y otras dudas más nos asaltan y no nos logramos explicar cómo es que ocurren. Es por ello que, si alguien nos puede explicar, mucho se lo habremos de agradecer.
Por su atención, muchas gracias.
