Literal, estamos a una semana de que la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo asuma la titularidad de los Poderes Federales y acepte el Mando como Comandante Suprema de las Fuerzas Armadas en la República Mexicana.
Son tan solo ocho días, a partir de hoy 23 de septiembre, los que faltan para que, por primera ocasión, una mujer asuma el cargo de Jefa del Ejecutivo Federal, hecho por demás trascendental en la historia del México posrevolucionario.
La enorme responsabilidad al tomar el control de la administración federal, no le resultará tarea fácil a la exjefa del Gobierno de la CDMX, quien habrá de recibir un país que, literalmente, se encuentra en llamas.
Los problemas que se están viviendo en diversos estados del país y cuyos hechos son del dominio público, no son ni serán un pollito frito y con papas que se vaya a saborear la doctora Sheinbaum al arrancar su gobierno.
Aplicar una estrategia que sirva para apaciguar los ánimos de los grupos delincuenciales que están en conflicto y que ya han generado un río de sangre, es y será una prioridad para la Comandante en Jefa de las Fuerzas Armadas.
Las discrepancias que se han generado con varios países del sur del Continente e incluso con los Estados Unidos de Norteamérica, que, además, han soterrado las relaciones diplomáticas, son de suyo otro de los asuntos que deberá atender la nueva titular del Ejecutivo.
Los migrantes asentados en diversas regiones del país, más las caravanas que anuncian el éxodo desde sus países y que buscan cruzar para alcanzar el sueño americano, no le serán, a la Doctora Sheinbaum, una tarde de película con palomitas.
El fenómeno migratorio y sus consecuencias son un problema latente y se tendrá que enfrentar con entereza, con la ley en la mano y buscando una solución tangible.
Tampoco es menor el problema que se vive en Michoacán, donde productores de limón y aguacate sufren los embates de grupos del crimen organizado, y cuya paralización de actividades productivas mantiene en jaque la economía de dicho Estado.
Menor tampoco es lo que ocurre en Sinaloa, donde el gobierno tuvo que ordenar la suspensión de los festejos patrios ante la incesante ola de violencia que día con día genera X números de muertes, aunque el gobernador se niegue a aceptarlo.
La destrozada red carretera, no tan solo en Veracruz, sino en varios estados del país, será un tema prioritario para la nueva Jefa del Ejecutivo, quien tiene conocimiento de que las carreteras son generadoras de recursos económicos frescos, pero que hay que aplicarles una importante cantidad de millones de pesos para ponerlas en óptimas condiciones.
Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Jalisco, Chihuahua, los reclamos de los padres de los 43 alumnos de Ayotzinapa, son también temas que deben de estar en la agenda inmediata de la nueva administración federal.
En fin, a partir del próximo y cercano 1 de octubre, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, cruzará sobre su pecho la banda presidencial y luego de concluido el protocolo oficial, le corresponderá la toma de decisiones.
¡Que sea para bien de México y de los mexicanos!