La espera en Movimiento Ciudadano parece haber terminado toda vez que las miradas del líder del partido, incluso las del país entero, están puestas en Nuevo León, donde dos de los políticos más prominentes de la entidad son colocados como posibles competidores a la Presidencia de la República.
Dos militantes distinguidos de Movimiento Ciudadano que pueden combinar juventud con la experiencia del líder del partido, Dante Delgado, con quien podrían hacer una muy buena campaña.
Hay congruencia en ambos, hay solidez en Movimiento Ciudadano, mientras en el Frente Amplio siguen improvisando la manera de elegir a su candidato. Porque de nada les sirvieron las reglas ni la contratación de asesores con experiencia en el INE, se les adelantó una candidata y ahora no saben cómo pararla, sobre todo porque no siguió ninguno de los lineamientos establecidos por los partidos participantes.
La guerra contra la candidata sobrexpuesta en los medios, surge de todos lados, incluso de su propio partido, donde dejó muchos resentimientos y frustraciones. Ahora la oposición se encuentra en una disyuntiva que sólo le hace perder tiempo, si la quitan perderán lo que han invertido en ella, si la dejan la condenan a la derrota y se van con ella a la posible pérdida del registro como partidos políticos.
El Presidente de la República ve también congruencia en Movimiento Ciudadano y hace caso omiso de lo que en algún momento pueden hacer con su circo los tres partidos que integran al frente Amplio al decir que “Será a través de la democracia, ejercida por el voto ciudadano que se elegirá al próximo preside te México, sin embargo, todo, incluyendo a Samuel García y a Luis Donaldo Colosio Riojas, pueden participar en la contienda”.
La estrategia de Movimiento Ciudadano de esperar hasta el último momento para dar a conocer a sus candidatos, pareciera ser la más sería porque no deja de mantenerse en los reflectores, pero tampoco se adelantó a los tiempos cuando todos salieron a exhibir sus propuestas. La simulación de campañas adelantadas, que quisieron justificar con una defensa de las ideas que identifican al partido en el poder, por un lado; y la idea de fortalecer la necesidad de una oposición con ideas propias chocaron sin consecuencia alguna fuera de los tiempos electorales.
No hubo ganador, pero sí dieron la impresión de haberse adelantado a los tiempos y de violentar las leyes.
En Movimiento Ciudadano hay seriedad en los tiempos, es el partido comandado por un experimentado político que sabrá conjugar no sólo juventud con experiencia sino pasado con futuro, porque en política el presente es sólo un entrenamiento para mejorar el destino de la sociedad.
