
Sin buscar mucho ruido al chicharrón y sin pretenderlo, en caso de que resultara aprobada la famosa Ley Nahle, la cual fue enviada a la LXVI Legislatura por el gobernador del estado, digo en caso de que resultara aprobada, lo que sin duda, ocurrirá, otro de los beneficiados, aparte de la zacatecana secretaria de Energía, Rocío Nahle, el hidalguense alcalde Xalapa, lo sería también el neolonés diputado local por el PT en el Congreso local, Ramón Díaz Ávila, quien ya lleva casi de dos lustros por tierras jarochas y conoce de cerca los problemas que se viven en tierras jarochas. Por cierto, hay que anotarle puntos a favor al legislador Díaz Ávila, quien nunca quitó el dedo del renglón en el caso de Pasiano Rueda Canseco, quien estuvo detenido 277 días y el petista diputado, siempre se mantuvo atento al desarrollo del proceso. Hoy Pasiano Rueda, alcalde electo de Jesús Carranza, está en libertad. Puntos y palomitas para el legislador. Y con la Ley Nahle, de ser aprobada, ya se puede decir: nadie sabe para quién trabaja. ¿Será Ramón Díaz Ávila candidato del PT al gobierno de Veracruz?

Desde las oficinas centrales del Sindicato Azucarero –STIAARM- nos hacen saber que, mientras el actual dirigente del Comité Ejecutivo Nacional, Lorenzo Pale Mendoza, sabiendo que, de acuerdo a las encuestas no cuenta con el respaldo de la base obrera de dicho sindicato, para tratar de enmendar sus desatinos, ya mejor se metió de lleno a la revisión contractual que mantiene esa organización gremial con la parte patronal y el Gobierno Federal, pensando que por esa vía pueda obtener algunos votos favorable que lo lleven a mantenerse en la dirigencia de dicho sindicato. Y mientras eso hace el compañero Pale Mendoza, su adversario para alcanzar la dirigencia nacional, José –Pepe- Cervantes Bravo, cabalga en caballo de hacienda y con propuestas claras, con dialogo constante y con un acercamiento a la base trabajadora, va ganando puntos y se perfila como el próximo secretario nacional del Sindicato Azucarero, lo que, obviamente, no hace andar muy de buenas al secretario general y tesorero – tiene las dos carteras- Lorenzo Pale Mendoza. “Ya queremos una cara nueva en la Secretaría General del Sindicato Azucarero, gente joven que tenga conocimientos de los problemas que se viven al interior de la organización y, todo hace indicar – afirman- que la hora de la renovación, ha llegado”

La pachanga, el foclklor, la diversión y todo lo que sea pan y circo, es lo que se está viviendo en Boca del Río, donde desde las 12 horas del 31 de diciembre del 2021 gobierna o, por eso cobra, el exdiputado Juan Manuel Unanue Abascal, panista para mayores referencias, a quien poco le ha importado todos los demás acontecimientos que ocurren en ese conurbado municipio con Veracruz. El ahora alcalde, quien como diputado no tuvo una muy destacada participación -¿alguien recuerda alguna propuesta o punto de acuerdo que beneficiara a los boqueños o los electores de su distrito?- ha ignorado por completo, por ejemplo, temas como la creciente inseguridad en ese municipio, hechos que son de dominio público y que han estremecido a la sociedad boqueña. El desempleo, es otro de los asuntos que al munícipe actual, no parecen importarle mucho y, la situación que se vive en cuanto al suministro de agua potable, un problema que desde hace un buen rato ha venido causando mucho revuelo en la población, no es tema que al alcalde le quite el sueño. Por eso en Boca del Río, por todos lados se escucha decir: ¡¡Qué siga la diversión!!

Ya va siendo hora de que alguien, invite al titular de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas del gobierno de la 4T de Veracruz, Elio Hernández Gutiérrez, a pasear o a darse una vuelta por las carreteras de la entidad para que conozca, constate y sepa del estado tan lamentable en que se encuentran las vías de comunicación. Los viajeros, los conductores, los transportistas y toda aquella persona que maneja un automotor y tiene la imperiosa necesidad de transitar por las carreteras de Veracruz, en el norte, por el centro o del sur, todos los días y a cada rato se acuerdan del titular de la SIOP de Veracruz, a quien con la bocina de sus autos, con la Britney señal o de viva voz, le mandan saludos nada agradables. Transitar por carreteras de Veracruz, opinan, es arriesgarse a sufrir desde el desperfecto del vehículo hasta tener un accidente lamentable. Dos ejemplos claros, cercanos a la capital del estado, de donde el funcionario no sale, permaneciendo en sus confortables oficinas, pueden servir estos dos: la carretera de Cardel a Xalapa con dirección a México y el libramiento de Xalapa a Coatepec. ¿Sabrá el funcionario cuitlahuista cuantos accidentes ocurren en esos tramos carreteros? ¿Sabrá de los gastos que originan los desperfectos que sufren los automóviles? ¡ Nooo! No creemos que lo sepa y se nos informa que es difícil que conozca las carreteras de Veracruz.

Arrastrada, empujada, vilipendiada, insultada, detenida y esposada conducida a los separos de la policía municipal de Minatitlán, es como le fue, el pasado sábado 29 de julio, día en que los morenistas llevaban a cabo sus elecciones para elegir delegados rumbo a su congreso nacional, a la diputada local, Jessica Ramírez Cisneros. Y es que, trascendió, la legisladora del partido Morena en la LXVI Legislatura, al actuar de manera arbitraria y prepotente en los trabajos que se desarrollaban en la elección, pretendió “ayudar” a un aspirante al gobierno de Veracruz, quien no se cansa de andar repartiendo promesas de saliva, pero que en la citada elección, el voto de los propios morenistas no le era nada favorable, luego entonces la diputada, con su actuar, buscó que la elección fuera anulada y de esa forma apoyar al “incansable” aspirante a gobernador. Dicen que el diputado federal, aspirante a gobernar Veracruz, se comunicó con la diputada, su fiel correligionaria y le espetó: “ya no me ayudes, comadre”
