Este fin de semana, la gobernadora Rocío Nahle recibirá en el puerto de Coatzacoalcos a la presidenta Claudia Sheinbaum.

El encuentro entre ambas mandatarias de Morena seguramente será muy cálido, para así disipar todo tipo de dudas y versiones sobre su relación política y personal.

Y es que el domingo pasado caló el comentario del columnista Claudio Ochoa Huerta en el diario El Universal, en la que el también conductor del noticiero de la plataforma digital Latinus reseñó: “No hay día que pase sin que a Palacio Nacional llegue una queja. Ya sea de empresarios de Veracruz o de funcionarios del gabinete. Tratar con la gobernadora de ese estado, Rocío Nahle, es un dolor de cabeza”.

El ex líder del Congreso local y actual coordinador de los programas sociales de la Federación en Veracruz, Juan Javier Gómez Cazarín, fue uno de los pocos –o quizá el único– de los aliados políticos de Nahle que salieron a defenderla públicamente. El delegado de la Secretaría de Bienestar publicó anteayer lunes este comentario:

“Dicen que en política nada es casualidad. Todo responde a una lógica, todo persigue un propósito, todo tiene una explicación encubierta. Y dicen, también, que nadie se ocupa de lo intrascendente. Es decir: se meten con alguien porque lo consideran importante.

“Creo que esas dos premisas, juntas, explican el ataque chafa de este fin de semana en un medio nacional contra la gobernadora Rocío Nahle, a la que acusan de… bueno, de hecho, ni siquiera la acusan de algo específico.

“Mi lectura es que se meten con ella, no porque esté haciendo algo malo. Al contrario: la atacan, precisamente, porque les escandaliza su avance, sus resultados, su exitosa gestión.

“¿Y qué hace bien la 4T en Veracruz? Mucho. Desde hace 20 meses, la gobernadora Rocío Nahle ha desmontado, una a una, las profecías de catástrofe que sus opositores han lanzado contra ella.

“El más reciente ‘pecado’ de Veracruz, fue el pago de la deuda de 199 municipios, maldecidos en 2008 con una bursatilización impagable. Los Ayuntamientos abonaron y abonaron durante 18 años, pero la deuda en lugar de bajar siguió creciendo. (Por cierto, deudas adquiridas por gobiernos prianistas en el periodo de Fidel Herrera Beltrán)

“Pensemos, por un momento, en el negocio que la Gobernadora les tumbó a los inversionistas (banqueros, fondos de inversión). Resulta que, de aquí al 2036, cuando vencía la bursatilización, todavía iban a cobrar otros 2 mil 266 millones de pesos.

“Estoy seguro de que la derecha neoliberal no perdona ese tipo de acciones, que para ellos son ‘pecados’.

“Lo peor, para ellos, pero bueno para nosotros, es que cada día que pasa, el cúmulo de logros y resultados del Gobierno de Veracruz hace masa crítica. Es lógico: el primer año de su Gobierno fue para sentar las bases y ahora, en el segundo año, se empiezan a ver más resultados. ¿Se imaginan qué podemos esperar en dos o tres años?

“El ‘periodista’, que en realidad es un burdo propagandista del viejo régimen neoliberal, se ha caracterizado siempre por ser reflejo de los patrones que lo sostienen económicamente: es un odiador de todo lo que la Cuarta Transformación hace bien. Veracruz seguirá avanzando y él seguirá ladrando con total libertad de expresión, aunque diga lo contrario”.

Sin embargo, hace doce días, el antepasado viernes 31 de julio, circuló un video sobre la graduación de los 211 ingenieros guardiamarina pertenecientes a la Generación 2022-2026 de la Secretaría de Marina, cuya ceremonia fue encabezada por la presidenta Sheinbaum en la Escuela Naval Militar de la congregación de Antón Lizardo, municipio de Alvarado. Y llamó la atención que, al subir al estrado, la jefa del Ejecutivo federal fue saludando de mano a cada uno de los invitados especiales: al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien fue el padrino de los egresados; al secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; al titular de la Sedena, general Ricardo Trevilla Trejo; a Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación; al ministro Hugo Aguilar Ortiz, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; a la senadora Laura Itzel Castillo, presidenta de la Cámara de Senadores, y hasta a la panista Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados, ¡pero inexplicablemente ignoró a Rocío Nahle, quien se había dado la vuelta para extenderle la mano!

Pero no es la primera vez que se da este aparente distanciamiento entre la presidenta y la gobernadora.

El miércoles 15 de octubre del año pasado, sin la presencia de Nahle, la presidenta Sheinbaum, visitó el municipio de El Higo, una de las zonas más afectadas por las inundaciones en el norte de Veracruz.

La ausencia de la gobernadora a este municipio de la huasteca veracruzana que permanecía incomunicado se dio luego de que tres días antes, el domingo 12, la presidenta y la gobernadora, ambas de Morena, recibieran fuertes críticas de personas damnificadas en el municipio de Poza Rica, donde pidieron buscar a las personas desaparecidas. El momento se hizo viral debido a que Sheinbaum Pardo pidió en reiteradas ocasiones que los inconformes guardaran silencio; ahí mismo les prometió que no se ocultaría nada. 

Tres días después de ese desagradable incidente en Poza Rica, Sheinbaum publicó en sus redes sociales: “Visitamos la cabecera municipal de El Higo, Veracruz, para supervisar los trabajos de limpieza e informar a la población sobre los censos y apoyos”.

Rápidamente, Rocío Nahle compartió esta publicación destacando que “nuestra querida presidenta extendió su recorrido de San Luis Potosí hacia El Higo para revisar la situación en nuestro territorio. Gracias”, posteó la gobernadora en su cuenta de Facebook. 

Para entonces, de acuerdo con el último informe del gobierno federal, las lluvias e inundaciones habían afectado principalmente a 40 municipios del norte de Veracruz, reportando hasta ese momento un saldo de 30 personas muertas y 18 desaparecidas en todo el estado.

En El Higo, uno de los municipios más afectados del norte de Veracruz, existía gran malestar entre los habitantes de 18 comunidades que permanecían incomunicadas a casi una semana de la emergencia. Entre ellas se encontraban El Chijolar, Cuve de los Marcos, Vega de los Marcos, Las Badeas, La Carolina, Emiliano Zapata, El Hoxton y Bellavista, entre otras.

Para atender esa zona, el Gobierno Federal tuvo que establecer varios puentes aéreos para el traslado de víveres y ayuda humanitaria. Pero la base de operaciones, que antes se encontraba en Poza Rica, fue reubicada a Tampico, Tamaulipas, donde operaron cuatro helicópteros.

Pero este fin de semana, en Coatzacoalcos, seguramente las vamos a ver muy sonrientes, como si deveras no existiera entre ambas algún supuesto agravio.