
Nadie le dijo y tampoco nunca aprendió en las diversas instituciones donde estudió las carreras profesionales que presume tener, al ahora diputado federal y flamante coordinador de los diputados federales veracruzanos, Zenyasen Roberto Escobar García, exsecretario de educación en Veracruz que, “disculpa no pedida es culpabilidad aceptada” Lo anterior viene a colación luego de observar que el exbailarin exótico, amigo personal del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez, en las últimas semanas se ha dedicado a declarar que durante su estancia en las oficinas educativas que durante 6 años estuvieron a su cargo, nunca hubo actos de corrupción y que, quien presumiblemente los cometió, fue la Oficial Mayor, quien sin recato le reviró. Más le hubiera valido al ahora diputado federal haberse quedado callado y no andar haciendo declaraciones que ahora lo tienen al borde de un posible desafuero para que venga a aclarar todo el cochinero que está apareciendo en la dependencia del kilómetro cuatro y medio. Y tampoco le dijeron al diputado que “en boca cerrada no entran moscas”, pero que, también, “cuando el río suena es que agua lleva” Buscaremos a la nueva secretaria de educación para que nos aclare hasta donde llega la cuerda de corrupción que está apareciendo en esa secretaría.

La alcaldesa de Minatitlán, Carmen Medel Palma, se reunió hace unos días con periodistas de la capital del estado y en un desayuno –de trabajo, le llaman- vino a externar todo lo bueno que tiene aquel municipio, donde, afirma, todo ha cambiado desde su llegada. Encarrerada, la alcaldesa señaló que hoy Minatitlán es otro, que la ciudadanía, los minatitlecos, pues, están más que felices con su trabajo y que, aunque –reconoció- ella no es nativa de ese petrolero municipio, lo quiere mucho o más que si ahí hubiera nacido. Hasta presumió que Minatitlán ya iba a tener un platillo típico y que sería “la mojarra petrolera” Será algo exquisito, destacó. Pero, lo que a la munícipe se le olvidó fue aclarar la situación que guardan sus familiares directos al interior del ayuntamiento y mucho menos aclaró los motivos o razones que tuvo para haber nombrado a su yerno César Aram Soriano Betanzo, esposo de su hija Vianey del Carmen Cruz Medel. Y es que el yernazo es, nadamas y nadamenos que el director de Adquisiciones del Ayuntamiento que preside la Dra. Medel Palma. Lo mejor de todo este caso es que la alcaldesa siempre ha presumido de ser comadre de quien manda en Veracruz y que por ese motivo no le van hacer nada. ¿Dónde estará el ORFIS cuando se le necesita? ¿Dónde andará la Contraloría cuando sucede algo así? ¿Y qué dirá la ASF cuando se dan a conocer estos pequeños actos de nepotismo que huelen a corrupción?

Nadie duda que en unos cuantos días más, según se vayan acercando los momentos de nombrar candidatos a las alcaldías veracruzanas, el ahora dirigente del Partido Revolucionario Institucional, Adolfo “El Fofo” Ramírez Arana, se le vea colocando anuncios en los medios de comunicación y pegando carteles en los postes de luz de todo el estado, solicitando aspirantes a las 212 alcaldías. Y es que el PRI, de continuar la recurrente desbandada, cuando sea el momento de designar candidatos, ya no tendrá a quien nombrar, toda vez que cada día se le van más militantes al tricolor. Y aunque “Alito”, el mero tatiasca del PRI nacional vino a presumir que su partido no necesita vejigas para nadar y que con o sin el PAN pueden competir y tienen la estructura para ganarle a quien sea, la verdad es que ese disparate no se lo creyó nadie ni Alito, ni “El Fofo” En este mismo espacio hemos señalado que el otrora invencible PRI, hoy tiene la fuerza de un tehuacan destapado hace seis meses. El PRI ya no tiene CTM, no cuenta con la CNC y la CNOP es un guijarro que no sirve para nada. Dicho lo anterior, que a nadie extrañe o espante ver al dirigente del PRI pegando volantes en los postes solicitando candidatos. Pobre PRI.

Cumpliendo con la conocida premisa de que en política hay “tiempos de sumar, sumarse y sumirse”, hoy en el Congreso de Veracruz, uno de los vástagos de la dinastía Yunes Marquez, Fernando, se le ve más que sumiso y totalmente cargado hacia todo lo que huele y pinta a guinda. El hijo del exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares y también hermano del senador Miguel Ángel, considerados como traidores por haber votado a favor de las reformas que tantos cuestionamientos y otros epítetos les han endilgado, Fernandito, con su inclinación y favoritismo hacia la 4T, pulveriza el resto de las demandas que pesaban en su contra, lo mismo que ocurrió con sus familiares quienes aceptaron emitir el voto favorable a las reformas, dejando sin efecto las Carpetas de Investigación que pesaban sobre toda la familia. A los Yunes Linares -Márquez ya no se les ve como antaño dando paseos por el malecón porteño, asistiendo a los restaurantes exclusivos de la ciudad y mucho menos se les ve haciendo las estruendosas declaraciones en contra de los integrantes que se encuentran en la cúpula morenista. ¿Se acuerdan lo que decía el patriarca de la familia cuando se refería a AMLO? Hoy, el silencio lo dice todo. Ni modo Fernandito, no olvides: “sumar, sumarse o sumirse”

Le están ardiendo las orejas al cien por ciento al aún alcalde de Banderilla, Ver., David Sangabriel Bonilla, toda vez que los aspirantes a sucederlo en el cargo, de los partidos políticos que andan en la contienda, le están sacando los trapitos al sol y vaya que han encontrado material para hacerle señalamientos. La administración municipal que concluye este año, está calculada en más yerros que beneficios para la población y de todo aquello que un día ofreció el edil banderillense, no logró cumplir ni con un diez por ciento, y eso es mucho ayudarlo. Los habitantes del conurbado municipio con la capital del estado, siguen esperando a que, primero, Sangabriel Bonilla los reciba, los atienda y que les cumpla; segundo, que resuelva problemas como el del agua, la creación de empleos y que la falta de movilidad que tanto les afecta, se empiece a mejorar. Para los habitantes es un suplicio circular de Xalapa hacia el vecino municipio y tratar de entrar a la población, lo cual aparte de un suplicio es un verdadero peligro para los automovilistas. Por ello es que los pobladores a cada momento externan: ¡pobre Banderilla, tan cerca de la capital del Estado y tan lejos de su alcalde! ¡Sopas!
