La transformación de la 4T fue de las calles a la Monarquía. No sin estupor se observa como aquellos que marchaban- porros- alzando la voz en contra de los gobiernos se asientan como reyes. Ni en el pasado reciente habíamos observado tanta soberbia.  Enloquecidos con fortuna y poder – para los siquiatras es peligroso- se sienten Dioses. La droga de ambas situaciones- aseguran- es como el efecto de la cocaína. *** Crea adicción y es muy difícil curar. Se engrandecen tanto que ven a los demás como sus súbditos que deben obedecer y quien no al cadalso.  La inquisición fiscal (UIF) les quita propiedades, fortunas y la vida en casos de resistencia mas dura. No tienen dignidad, moral, religión. Su gran Dios está en La Chingada y es de la chingada como le va a la mayoría de la población. *** Los duques, condes, marqueses del circo imperial sorprenden. Un secretario de Relaciones Exteriores que envía a su hijo a vivir a Londres a la embajada de la Gran Bretaña con servidumbre y escolta personal como el de Marcelo Ebrard que con todo cinismo considera no tener algo de que avergonzarse. Así repasamos los grandes abusos de la “monarquía parlamentaria” (la Reyna no gobierna) que abusan del erario para pagar sus necesidades y opulencia personal. *** Meretrices de la corte que con descaro dejan ver sus relaciones amorosas con sus pares ignorando a las familias y fragmentando hogares. La prostitución femenina en la política.  Diputadas, senadoras, alcaldesas que presumen joyas y accesorios carísimos. Los gobernadores con la historia del ayer en el enriquecimiento inexplicable. La mayoría en la “realeza” sin freno. Violando las leyes y en un saqueo fundamentado de los billonarios negocios familiares. Es la casa real: apellido que ostenta el poder. *** Olvidan que al final la “guillotina” aplica. ¿Verdad María Antonieta? *** Y para las…