-La Megafarmacia del Bienestar convertida en un “elefante blanco”

-Poca actividad en el ex almacén de Liverpool para guardar medicinas

-Nuevas reglas a farmacéuticos podrían asociarse a proselitismo político

H. Matamoros, Tamaulipas.-Relacionados con el importante tema que representa la salud de los mexicanos, dos temas se están presentando en el segundo piso del gobierno de las Cuarta Transformación: la Megafarmacia del Bienestar y las nuevas disposiciones para los fabricantes de medicamentos.

Pero…vayamos por partes.

Inaugurada el 29 de diciembre de 2023 por el presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, la Megafarmacia ubicada en el municipio de Huehuetoca, estado de México, presenta un marcado abandono impactando el objetivo inicial del proyecto orientado a resolver el desabasto de medicamentos, al funcionar como almacén y punto de distribución a nivel nacional a las unidades del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.

Denominada oficialmente como Centro Federal de Almacenamiento y Distribución de Insumos para la Salud (CEDEFIS), actualmente la Megafarmacia opera al 0.9% de su capacidad a pesar de haber entrado en funciones con 2.5 millones de medicinas, tomando en cuenta que los estantes podrían resguardar hasta 280 millones de medicamentos diversos.

Cabe señalar que la ex bodega del almacén comercial Liverpool fue transformada para dar paso al CEDEFIS que, de acuerdo a la visión del entonces mandatario nacional, permitiría resolver el abasto en tiempo y forma de medicamentos en el sistema de salud pública federal.

No obstante, es de sobra conocido que la falta de medicinas en las unidades del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar es una problemática que no ha sido resuelta en lo que va del gobierno de la Cuarta Transformación en sus dos pisos.

Tal parece que en la 4T olvidan lo anotado en el párrafo 4 del artículo 4º. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que precisa que “toda persona tiene derecho a la protección de la salud”.

Al respecto, vale la pena señalar que, desafortunadamente, los derechohabientes de las instituciones públicas de salud, además de la falta de medicinas, enfrentan el grave problema que representa la falta de médicos generales, especialistas, camas, equipo y material quirúrgico, instalaciones en deterioro y ausencia del necesario clima artificial.

A juzgar por la información que ha trascendido, no resulta aventurado ni temerario afirmar que el Centro Federal de Almacenamiento y Distribución de Insumos para la Salud, proyectado e inaugurado durante el sexenio lopezobradorista, está convertido en un “elefante blanco”.

Así como el sistema de salud “mejor que el de Dinamarca” no funcionó convirtiendo los hospitales estatales en IMSS-Bienestar, tampoco inaugurar una “megafarmacia” con 2.5 millones de medicinas provenientes de las farmacias del IMSS e ISSSTE es la solución para el grave problema que representa el desabasto de medicamentos.

En todo caso, la solución sería la construcción de más unidades hospitalarias y la necesaria inversión en la adquisición de medicinas y equipo médico. La conversión y el almacén, está más que claro, no se ha reflejado entre los ciudadanos que requieren de atención médica.

Por otra parte, son cuestionables los nuevos lineamientos de la Secretaría de Salud y laboratorios de Biológicos y Reactivos de México S.A. de C.V. (BIRMEX) para las licitaciones de los fabricantes de medicamentos.

Como es del dominio público, BIRMEX es una empresa del Estado mexicano encargada de producir, importar, comprar y distribuir vacunas, sueros y medicamentos esenciales para la salud pública y está bajo la responsabilidad del director general CARLOS ALBERTO ULLOA PÉREZ.

Para el período 2027-2028 los farmacéuticos deberán de imprimir de manera directa en los empaques respectivos cuatro nuevas disposiciones: el Escudo Nacional, la leyenda Gobierno de México, la leyenda Propiedad del Gobierno Federal y la advertencia Prohibida su Venta.

El uso de códigos QR son descartados por la Secretaría de Salud y el gobierno de la 4T al considerar que los textos directos transmiten un mensaje más contundente para la población, aunque, una lectura distinta sería la propaganda proselitista.

El objetivo del gobierno federal es frenar el mercado negro al impedir que las claves destinadas a hospitales públicos terminen en tianguis, farmacias irregulares o sitios web y, además, mantener una identificación oficial que muestre visiblemente que los tratamientos fueron adquiridos por el Estado mexicano y financiados con los impuestos de los contribuyentes.

Como era de esperarse, la propuesta de la Secretaría de Salud y de BIRMEX es interpretada como un medio de propaganda proselitista del gobierno de la Cuarta Transformación, disfrazada de un mecanismo de transparencia y control de inventarios.

Una corriente de opinión considera que el rediseño funciona como promoción gubernamental de cara a procesos electorales y sostiene que el etiquetado no detendrá el tráfico ilegal si no se investiga y se procede en contra de las mafias internas que desvían los medicamentos.

Puntualmente, la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (CANIFARMA) ha advertido que modificar el diseño físico de más de 3 mil 600 millones de piezas hará lentas las líneas de producción y generará un costo extra cercano a los 10 mil millones de pesos.

¿Cómo la ve?

DESDE EL BALCÓN:

I.-La pérdida de credibilidad del gobierno de la 4T abre la puerta a la duda razonable que polariza la opinión pública. Las nuevas disposiciones a farmacéuticos podrán tener sustento, pero, al mismo tiempo, son asociadas a propaganda proselitista.

Ni hablar.

Y hasta la próxima.

mariodiaz27@prodigy.net.mx