Las repercusiones de un método que deja mucho que desear se vio reflejado en el retiro del Consejo Electoral Ciudadano, conformado por ex consejeros electorales y ex ministros del tribunal electoral, quienes argumentaron que se alteró el acuerdo original de asesorar un movimiento social y no partidos políticos.
Pero no sólo fue el cambio de condiciones que finalmente conducía a la alianza electoral Va por México, sino que las críticas de la población hacia los integrantes de Consejo Electoral Ciudadano se multiplicaron, porque fueron, en su momento, personas que debieron ser imparciales no sólo en los momentos en los que desempeñaban un papel dentro de la autoridad electoral sino en la vida privada; sin embargo, más de uno aún dentro de sus funciones, se lanzó al ruedo de los medios y les dio por impartir cátedra de democracia, presentar libros, asesorar candidatos, lo cual impidió de manera importante su permanencia en Va por México.
El alejamiento de una élite de personajes que tenían en el pasado la autoridad electoral en sus manos deteriora la solidez que debía tener la recién renovada alianza opositora que deberá aprender de sus errores para ser competitivo. La prueba de fuego de esos tres partidos será lanzar un candidato con el que estén de acuerdos todos, es decir, las cúpulas de los partidos, la militancia y los simpatizantes.

Las repercusiones de un método que deja mucho que desear se vio reflejado en el retiro del Consejo Electoral Ciudadano, conformado por ex consejeros electorales y ex ministros del tribunal electoral, quienes argumentaron que se alteró el acuerdo original de asesorar un movimiento social y no partidos políticos.
Pero no sólo fue el cambio de condiciones que finalmente conducía a la alianza electoral Va por México, sino que las críticas de la población hacia los integrantes de Consejo Electoral Ciudadano se multiplicaron, porque fueron, en su momento, personas que debieron ser imparciales no sólo en los momentos en los que desempeñaban un papel dentro de la autoridad electoral sino en la vida privada; sin embargo, más de uno aún dentro de sus funciones, se lanzó al ruedo de los medios y les dio por impartir cátedra de democracia, presentar libros, asesorar candidatos, lo cual impidió de manera importante su permanencia en Va por México.
El alejamiento de una élite de personajes que tenían en el pasado la autoridad electoral en sus manos deteriora la solidez que debía tener la recién renovada alianza opositora que deberá aprender de sus errores para ser competitivo. La prueba de fuego de esos tres partidos será lanzar un candidato con el que estén de acuerdos todos, es decir, las cúpulas de los partidos, la militancia y los simpatizantes.
