EL ESTADO, desde luego, tiene proyectado su presupuesto en todas las áreas de su administración. En muchos de los casos no se puede salir de lo etiquetado, de manera particular con los recursos que son proporcionados por la federación. Pero, son tiempos, indudablemente, de grandes carencias y de graves emergencias donde necesariamente se tiene que ver, primero, por los temas que más necesitan del apoyo gubernamental. Ese es el caso de la salud donde se tienen que llevar a cabo prioridades, es decir, manejar el presupuesto de tal manera que se tenga que cumplir, antes que nada, con lo que se necesita resolver de manera inmediata. La salud del pueblo no puede esperar, ni tampoco quienes, en su momento, son los que tienen que aplicar sus conocimientos médicos para salvar las vidas de muchos mexicanos. Resulta, como ya lo hemos comentado, muy injusto que quienes tienen el compromiso de velar por la salud, tengan que andar en las calles protestando porque no tienen los insumos necesarios para llevar a cabo su misión. Pareciera que el Estado, ahora quiere todo regalado, después de que los médicos residentes y aún los que ya están de planta en las instituciones hospitalarias, tengan que poner hasta de sus bolsillos lo que las autoridades relacionadas con la salud tengan que proporcionar. Por eso, la protesta del domingo pasado es justa, pero ante todo eso, necesaria para que la propia sociedad se de cuenta de lo que está sucediendo ante una indigna posición oficial que se le ha olvidado que se trata de un pueblo que no pide nada regalado, sino simplemente, ejerce su derecho que tiene a ser escuchado y, sobre todo, atendido. La salud es primero y ese es el reclamo permanente ante quienes tienen la responsabilidad y compromiso de garantizarlo…LA PRESIDENTE CLAUDIA SHEINBAUM, HA CUMPLIDO, efectivamente, dos años de haber iniciado su gobierno. Lo más preocupante para ella debe ser el hecho de que, hasta este momento, no existen los resultados que esperaba. El pueblo ha comenzado por cerciorarse que las cosas no están funcionando bien y que, a pesar de los programas sociales, la pobreza no se ha reducido, sino al contrario, ha empeorado, porque mucha gente que recibe estos apoyos no trabaja y ha dejado de producir lo necesario, tanto para la subsistencia propia de su familia como la parte con la cual contribuía al desarrollo nacional. Grave es la situación para la mandataria federal, porque este es uno de los síntomas que están evidenciando que su gobierno no ha concretado nada positivo y que su tiempo lo ha desperdiciado en buscar cómo defender lo indefendible relacionado con la familia de su antecesor y de él mismo ante las difíciles condiciones en que dejó el gobierno y su respectiva administración… ¡YA PÁRENLE, POR FAVOR!, ES LA SÚPLICA QUE hace el pueblo mexicano ante tantas barbaridades que se cometen entre los legisladores, algunos federales y otros locales. Una senadora pide a los niños no enfermarse de cáncer y una legisladora local, por cierto, del Estado de Veracruz, sumamente empeñada en llevar café a Marte, donde piensa llevar, además, la agricultura veracruzana. Lo peor del asunto es que ha involucrado a la misma presidente del país, de quien dice que conoce ya este proyecto, porque, incluso, ya tiene referencia de la nave espacial que se encargará de llevar estas novedades al planeta mencionado. De ahí que los mexicanos solicitan al partido en el poder, que es el encargado, supuestamente, de presentar las candidaturas para las posiciones legislativas, pongan más cuidado de a quien entregan las candidaturas, porque ya no se trata de que tengan un diez por diento de capacidad y el noventa de lealtad a la cuarta transformación, sino de que, en el caso de ser elegidos, puedan desarrollar una actividad legislativa responsable y en bien del pueblo mexicano… LA IGLESIA ASEGURA, Y TAL VEZ TENGA TODA LA RAZÓN, de que México, ya se está acostumbrando a la injusticia. Se puede añadir a este comentario que no solamente es la costumbre de la injusticia, sino también de muchas otras cosas como la inseguridad, los crímenes diarios, los asaltos, la falta de oportunidades, a ser tratados como súbditos y no como gobernados, a vivir con lo que el gobierno les proporciona a través de los programas sociales para poder someterlos.
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Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.
