Mediante el símil que distingue el asombroso y perfecto trabajo de las abejas que resalta frenta a la siempre inacabada obra del más famoso arquitecto, podemos ver que la diferencia es que mientras las primeras ejecutan su acción mecánicamente, obedeciendo a reflejos condicionados, los hombres antes de realizar su trabajo lo planea, lo traza en su mente. Esa es la diferencia fundamental.
Esta es la razón por la cual es básico preguntarse ¿ que son las ideas? ¿ de dónde vienen las ideas? ¿ para que sirven las ideas? ¿ por qué tenemos diferentes ideas? ¿ por qué hay lucha de ideas? ¿ con la supresión de las clases sociales se acaba la confrontación de ideas? ¿ quiénes aspiran a uniformar el pensamiento? ¿ la lucha de ideas es únicamente por medios políticos o también se expresa por medios violentes? Cómo dijera Bobbio al final de uno de sus ensayos: siempre será preferibe hacer preguntas pertinentes que respuestas frívolas, por lo que siendo consecuente debería quedarme aquí, pero sólo con un sentido provisional y de provocar una discusión trataré de contribuir a una respuesta global.
Para los marxistas: en la producción social de su existencia, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que correspondenden a una determinada fase de desartollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio jurídico y político y a la que correspondenden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Esto lo interpretaron los marxistas ortodoxos de manera mecánica. La realidad es que hay una relación dialéctica entre el sujeto y el objeto. Si por una parte nos parece absurda la tesis kantiana del carácter apriori de las ideas, sobre todo su autonomía del mundo material, tampoco puede admitirse que las ideas sean sólo reflejo del mundo material. En esta dirección apuntaba José Ortega y Gasset, cuando decía que el hombre es él y sus circunstancias. Tiene su mérito que un liberal conservador destaque la relación dialéctica entre el sujeto y el objeto. El determinismo mecanicista termina por hacer del hombre un juguete de la historia y no hablo de la historia como acumulación de datos sino como desarrollo hostorico de la sociedad, sujeto a leyes históricas y contradicciones.
Acepatando que las ideas surgen y están determinadas por el lugar que ocupemos en relación con los medios de producción, esto es, si somos propietarios de los medios de producción, pensaremos en defender la propiedad particular de los medios que nos permiten despojar al trabajaror del excedente que genera y que si pertenecemos a la clase de desposeídos, vamos a combatir el sistrma de propiedad que posibilita legal o no el despojo de lo que produce el trabajador más allá de lo que necesita para su subsistencia. Esto depende de su tiempo y contexto para apreciarse. El trabajador no siempre piensa como trabajador. Para pasar de clase en si a clase para si, requiere que pase de la lucha economicista a la lucha politica. El mismo Marx rompe con este estereotipo cuando advierte que los intelectuales de la clase trabajadora le pueden venir de fuera.
El economicismo no permite ver la multiplicidad de fasetas del hombre. Hoy es innegable que eso de que el hombre antes de hacer arte, literatura, deporte, lo mueve el estómago, no necesariamente es una ley. En esta época el hombre tiene y puede perder algo mas que sus cadenas.
Lo que es cierto es que nadie tiene ideas independientes del medio y la época que le toco vivir. No hay ideas de origen individual, todas las ideas tienen un social, porque el hombre se hace hombre en sociedad . Nuestras ideas responden al lugar que ocupamos en la la sociedad como productoress directos o vivir de estos o servir a entidades que tienen como misión defender los intereses o valores que refuerzan el sistema que perimite que unos pocos se apropien del trabajo de muchos.
La lucha por la emancipación o la lucha por la dominación, se libra por la fuerza, pero como no es suficiente la fuerza ni para lograr el triunfo ni para conservarlo, se acude a todas las formas para hacer aceptable el poder de unos sobre otros para establecer su hegemonía.
La historia de la humanidad es la historia de la lucha por hacer prevalecer las ideas de un grupo sobre otro. En México y en el mundo la Iglesia Católica, envió a muchos inocentes a la hoguera, no sólo porque le contradijeran que la tierra era cuadrada sino por miedo que tenían los clérigos de que al descubrirse que la tierra era esférica , no podrían seguir hablando de que la gloria estaba artiba y el infierno abajo , lo que terminaría derrumbando si doctrina y su poder terrenal. Esto demuestra que las ideas se han tratado de imponer durante siglos no únicamente por el convencimiento sino por los métodos más violentos y crueles. La Noche de San Bartolomé es ejemplo de lo que puede hacer la Iglesia Católica cuando se asocia con el poder político, pero no está libre de culpa del odio que condujo al exterminio de seis mllones de judíos en la Segunda Guerra Mundial.
La religión, la filosofía y la ciencia, pueden tener como bandera la verdad, pero no la política. La política surgió para hacer posible que convivan todas las verdades y la lucha por las ideas se exprese de manera pacífica. No podemos impedir que todavía halla quienes sin ningún pudor proclamen que regresemos a la Edad Media, tengan nostalgia por la Colonia y rindan culto al oportunista de Agustín de Iturbide, que obedeciendo a los inquisidores de La Prefesa, firmó un tratado que al dejar intacto el sistema colonial basado en la hacienda, el mayorazgo y el acaparamiento clerical, nos condenó a una lucha intestina del pueblo por su libertad que sólo tiene respuesta en las Leyes de Reforma y en el programa social de la Revolución mexicana.
La licha contra el régimen de Morena y Andrés Manuel López obrador, debe darse precisamente contra las ideas que propala todos los dias desde el púlpito de las Mañaneras, prque tienen el propósito de destruir todos los espacios para librar pacíficamente la batalla de las y de la pluralidad.
Cuando Amlo hostiga y persigue a quienes no están de acuerdo con sus ideas, enviando a los lobos de Inteligencia Financiera, a la FGR, Hacienda, editando audios , filtrando información, lanzando amenazas… no hace otra cosa que destruir los espacios para confrontar las ideas pacífica y democráticamente. Apoyarse en narcos y vándalos para eliminar a sus oponentes es que pretender acabar con la politica. Sin lucha de contrarios no hay politica.
Siempre he dicho que no necesariamente todos los que están fuera del poder son mejores que los que están dentro. La fuerzas que abanderan dogmas oscurantistas y el retorno a una Edad Media, no son una alternativa a los depredadores de Morena, por eso es necesario llevar la batalla de las ideas a un deslinde ideológico que aísle extremos y nos permita construir una propuesta que sea alternativa electoral pero también social y ética, para seguir teniendo espacios para la lucha pacífica de las ideas, con instituciones republicanas y democráticas.