El pasado jueves 30 de julio, el secretario de Hacienda del gobierno federal Edgar Amador Zamora, al presentar el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública del segundo trimestre preciso, que: las finanzas del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo están bajo control.
La realidad de los números, de las estadísticas, sin embargo, dicen otra cosa y contradicen el discurso oficial de que, en México, toda marcha bien.
Lo explico: En el primer semestre de este año los ingresos tributarios y petroleros se ubicaron por debajo de lo programado; es decir, el gobierno federal ingreso a la hacienda pública menos pesos de los que tenía contemplado.
Los ingresos petroleros registraron un faltante de 118 mil millones de pesos, y la recaudación tributaria fue de 53 mil millones de pesos inferior a lo programado.
En contraste, el gasto público registro un subejercicio superior a los 498 mil millones de pesos, contraponiéndose a lo que el Congreso Federal aprobó para el ejercicio fiscal 2026. Es decir, se está gastando más de lo que el gobierno ingresa.
Debido a esto, el gobierno federal sigue endeudándose, rompiendo con el mandamiento de la 4T, que desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prometieron que ellos nunca se endeudarían.
Mintieron una vez más, ya que la deuda pública creció y ya se ubica en 51 por ciento del Producto Interno bruto, ubicándola ellos por debajo de los 20 billones de pesos, aunque datos extraoficiales la sitúan cercana a los 21 billones de pesos.
La deuda creció 81 por ciento en 7 años.
Como para que entendamos mejor la situación económica de nuestro país, ejemplificaremos de esta forma el problema: En nuestra casa todos los que trabajan suman al mes de sus salarios la cantidad de 30 mil pesos, empero los gastos que en ese hogar se ejecutan por agua, luz, comida, ropa, gastos escolares etcétera superan los 35 mil pesos mensuales, razón por la que tenemos que pedir prestado a los bancos, o a los agiotistas cada mes 5 mil pesos para poder cubrir nuestros gastos, y de esa forma nuestras deudas se incrementaran mes a mes convirtiéndose en un problema más que serio, que más temprano que tarde explotará, como sucederá con la finanzas públicas que reventaran al país, metiéndolo en una severa crisis económica de resultados inimaginables.
Es decir, en una bomba de tiempo
¿De qué control habla pues el secretario de Hacienda del gobierno federal respecto a las finanzas públicas?