¿Existe algún mexicano-veracruzano decente, trabajador, honesto y bien nacido que no desee un poblado en paz, con tranquilidad, próspero, seguro bien gobernado?.

El pensamiento lógico elemental, de sentido común en la mayoría de personas cuerdas sería que sí desean un gobernante, servidor público honesto, inteligente y capaz; no necesariamente un político profesional de los que conocemos !y menos un improvisado! como los actuales que pululan en los «tiempos estelares de la 4 T».

«Estamos hasta la madre de los políticos» frase proferida con lenguaje bravo, con coraje y con deseos de sacudir la modorra intelectual y política de todo ciudadano decente en México.

La bella y florida frase fue dicha por el empresario millonario Gustavo de Hoyos, y por supuesto que muchos muchos muchos mexicanos la apoyamos quizá por contener toda la carga de energía y carácter que se requiere para centrar y llamar la atención de indecisos e indolentes que se niegan o no quieren ver la realidad de Veracruz y de nuestra República de México.

Gustavo de Hoyos ha dicho que quiere ser presidente de México, lo ha expuesto sin temor, sin siglas, (se retira de las agrupaciones Unid@s y Sí por México) enfrentando y asumiendo su deseo de representar al Poder Ejecutivo Federal sin que se le vincule padrinazgo con partidos políticos tradicionales y agrupaciones. Hasta hoy.

Entre sus primeras ideas lanza la de que es inaceptable que unos tres mil políticos decidan el presente y el futuro de 130 millones de mexicanos que ya basta que ese grupo tome decisiones cuando que en mayoría son incompetentes ya que a él, dice, » me preocupa mi familia, mi trabajo, mi país».

¿Y a cuál mexicano- veracruzano no le interesa y preocupa lo mismo que a Gustavo el millonario?

Y por supuesto que una de sus propuestas, que a algunos persignados e hipócritas críticos la califican de «drástica» a otros muchos nos parece excelente y aplicable; la pena de muerte para delincuentes y la cadena de muerte.

De Hoyos se dice admirador del programa de limpieza de delincuentes emprendido por el presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele -también empresario y político de ascendencia libanesa- pero los hipócritas, defensores de los «Derechos Humanos» de malparidos antisociales, gritan alzando la voz al Cielo y a su Divinidad que no tiene conciencia social ni respeto a los derechos humanos de los delincuentes.

¿Acaso los delincuentes piensan en los derechos humanos de sus víctimas? Cuando los roban, asaltan, violan, secuestran, extorsionan, hieren y matan. ¡Por supuesto que no!

No hay por qué tener consideración de lacras sociales detestables y abominables.

¡Nada de huevos tibios! y aplicar castigo ejemplar contra los desalmados delincuentes de pandillas, de cuello blanco, banqueros, ensotanados y de grupos políticos de vividores del erario público.

En Veracruz han gobernado o gobiernan personas emanados de la sociedad civil, empresarios sin considerárseles «políticos» y lo han hecho bien, o lo están haciendo bien.
Aunque hay nefastos «políticos» que mutan en «empresarios» cada sexenio. ¡Coño joder, corruptazos asquerosos!

Lo que no deja de ser cierto es que por lo pronto, lo que queda del Partido de la Revolución Democrática PRD celebra la aspiración ciudadana de Gustavo de Hoyos.

GUIJARRO: Mi voto a favor de Gustavo de Hoyos para la Presidencia; faltan los del PAN, PRI, y el de Dante Delgado, digo, de Movimiento Ciudadano.

(Lo plasmado en Verba Brava es responsabilidad del redactor. La Casa Editorial no influye ni participa del criterio expuesto. trujyper@hotmail.com)