Por R. Del Prado Verde.
Con todo y su presumida arrogancia, el coordinador-dirigente del partido Movimiento Ciudadano, en Veracruz Luis Carbonel, nada pudo hacer para evitar que dos de sus correligionarios, alcaldes en funciones, electos por el voto popular, fueran desaforados por el Congreso de la LXVII Legislatura del Estado. El jarabe de pico que el impuesto dirigente naranja utiliza recurrentemente, solo ha sido eso, puro jarabe de pico que en nada ayuda a proteger o apoyar a sus compañeros de partido. Los alcaldes de Úrsulo Galván y de Ixhuatlán del Sureste fueron desaforado por la aplanadora morenista del Congreso local y el dirigente no ha hecho manifestación o acción alguna. Segunda fuerza política en Veracruz, ¡bah!
No se veía venir otra acción del secretario general de la sección 32 del SNTE Daniel Covarrubias López, más que fuera la de demostrar –una vez más- su abyección hacia el poder que los ha sometido desde ya hace un buen tiempo, al señalar como acertada la designación de una nueva secretaria de educación en Veracruz. El flamante dirigente de los maestros federales, el pozarricense Covarrubias López, sin tener otra opción más que la de aceptar el nombramiento de una nueva funcionaria que no cuenta con la capacidad para estar al frente de un cargo tan importante como lo es de la educación, ha demostrado así que no representa los verdaderos intereses de la clase magisterial veracruzana.
Los moches en la actual legislatura de Veracruz ya se estan volviendo algo cotidiano y no hay, hasta ahora, ningún órgano interno de control que ponga freno a una acción que, para vergüenza, trasciende más allá de las fronteras del estado. Y es que el séptimo coordinador de diputados mejor evaluado a nivel nacional, (SIC) no logra poner orden y sus propios compañeros morenistas ya lo vienen rebasando por todos lados. Los grupos, claramente identificados al interior de dicho Congreso, se han vuelto un verdadero contrapeso de poder y el que debiera de coordinar, está demostrando que no puede. Ya veremos en qué para lo del desafuero de los ahora exalcaldes de Úrsulo Galván y de Ixhuatlán del Sureste.
