Orizaba, Veracruz, México
06/07/2026
Krista Armenta/QUE Noticias

La preocupación por las condiciones de salud de varios animales que habitan la Reserva Animal del Paseo del Río de Orizaba ha desatado una nueva ola de inconformidad ciudadana.

A través de redes sociales, habitantes, activistas y defensores de los animales se organizan para realizar una manifestación con el fin de exigir la intervención de las autoridades ambientales federales.

La convocatoria surge luego de que en los últimos días comenzaran a circular fotografías y videos en los que presuntamente se observa a diversos ejemplares con visibles afectaciones físicas.

Entre el material difundido destaca un video en el que un felino camina con dificultad debido a una aparente lesión en una de sus patas, además de un oso con algo que parece ser una enfermedad en la piel que podría ser sarna.

Los organizadores de la protesta sostienen que no se trata de un caso aislado y aseguran que existen otros animales con signos de desnutrición, pérdida de peso, problemas de movilidad y deterioro físico, por lo que demandan una inspección inmediata de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para verificar las condiciones en que opera la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).

La Reserva Animal fue creada en 2010, durante la administración del entonces alcalde Juan Manuel Diez Francos, como parte del proyecto de rescate integral del Paseo del Río de Orizaba.

Desde entonces, el espacio ha recibido animales decomisados, rescatados y entregados en resguardo por autoridades ambientales, convirtiéndose en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

No es la primera vez que la reserva enfrenta una situación crítica; en septiembre de 2013, durante las tormentas tropicales Ingrid y Manuel, el desbordamiento del Río Orizaba inundó parte de las instalaciones dejando como saldo oficial tres animales muertos y la evacuación de varios ejemplares, hecho que incluso originó una petición ciudadana para reubicar la reserva debido al riesgo de nuevas inundaciones.

En los últimos meses, las críticas hacia la UMA se han intensificado tras la muerte de un tigre, hecho que confirmó el ayuntamiento que encabeza el priísta Hugo Chain.

Paralelamente, activistas han difundido imágenes de felinos y otros animales que, aseguran, presentan un marcado deterioro físico.

Por su parte, el Ayuntamiento de Orizaba ha rechazado las acusaciones de maltrato y sostiene que la reserva alberga a más de 700 animales que reciben atención veterinaria especializada.

También ha señalado que varios ejemplares son geriátricos o llegaron con enfermedades previas, por lo que algunos padecimientos obedecen a esas condiciones y no a negligencia.

Ciudadanos y organizaciones civiles exigen transparentar el estado de salud de los animales y permitir revisiones independientes por parte de las autoridades federales.

Hasta el momento, Profepa y Semarnat no han emitido un dictamen que confirme la existencia de maltrato o negligencia en la Reserva Animal; sin embargo, la presión social continúa en aumento y la manifestación busca visibilizar las denuncias y exigir que se garantice el bienestar de las especies que permanecen bajo resguardo de la UMA.