Con la alcaldesa de Córdoba, Leticia López Landero, es posible aplicar aquella sentencia pueblerina de: “en este pueblo nunca pasa nada y, cuando pasa, tampoco pasa nada” Y es que la alcaldesa panista de la llamada Ciudad de los Treinta Caballeros, en el tiempo que lleva al frente de los destinos de los cordobeses, ha heno y ha deshecho como le ha venido en gana, sin que hasta ahora, obvio está, no haya sido molestada, amonestada o llamada a rendir y esclarecer el destino que le ha dado a los recursos que son del pueblo. A doña Lety la exhibieron en su informe de gobierno municipal, la han acusado de abandonar el cargo para irse a pasera a donde se le da la gana; a estas alturas ya se encuentra peleada hasta con los integrantes de la Comuna; en fin, que la alcaldesa ya no puede más y de un momento a otro amenaza con tirar la toalla. Pregunta: ¿aguantará la administración municipal panista de Córdoba, una auditoría? ¡Aguas, ya va en camino!

Montado en los cuernos de la luna y pensando que la misma luna es de queso y que se la va a comer de una mordida, el aun presidente de la Jucopo del Congreso Local, Juan Javier Gómez Cazarin, ya observa como su castillo de naipes se empieza a caer de manera pausada y, peor, cuando desde la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo exhiben un día sí y al siguiente, también. El famoso “Carón” pensaba que siempre iba a cabalgar en caballo de hacienda y que las mieles del poder eran inagotables, pero, el ‘inche pero de siempre, los traspiés que ha dado y por los que ha sido exhibido, lo han dejado tan vulnerable que –nos comentan- en el edificio que esta frente a la Plaza Lerdo, ya ni las llamadas le reciben. Acaso nadie le dijo al oriundo de Hueyapan de Ocampo, “que mayo no era eterno” Por lo pronto, en algo que ha resultado inédito en la vida política de Veracruz, la SCJN ha rechazado la mayoría de las reformas que han aprobado Morena en la LXV Legislatura del Veracruz. ¡Qué pena, que vergüenza, dan pena ajena!

Quien sin duda nuca va a olvidar el 2020, será el aún secretario de Sedesol del gobierno cuitlahuista, Guillermo Fernández Sánchez, quien tuvo la brillante idea de “acabar con la pobreza alimentaria de miles de veracruzanos, con el simple hecho de otorgarles mil pesos mensuales, lo que les alcanzaría perfectamente para  que dos personas pudieran vivir tranquilamente durante un mes” De que tamaño habrá sido la ocurrente idea del funcionario de Morena de Veracruz que hasta al propio presidente de la república le causó gracia semejante disparate. El hecho de que un funcionario de la 4T de Veracruz diga ocurrencias, disparates o torpezas, ya no causa ningún asombro; lo que si provoca hasta coraje es que un funcionario como el citado secretario de Sedesol, permanezca aún en el cargo. Por eso es que Fernández Sánchez nunca va a olvidar el 2020.

En Naolinco de Victoria, Ver., los habitantes se quedaron esperando – y parece ser que así seguirán, esperando- a que la ansiada nominación de Pueblo Mágico les llegue y los pueda catapultar hacia otros escenarios que les peritan impulsar su economía, bastante alicaída durante el gobierno del alcalde Roberto Carlos Reyes Aguilar, quien, por cierto, a decir de los propios pobladores, se ha servido con la cuchara más grande. La administración municipal ya ha entrado en la recta final y el alcalde no ha cumplido nada de lo que prometió a los que por él votaron cuando andaba en busca de la silla municipal en la que ahora se encuentra. Reyes Aguilar demostró que la confianza que los naolinqueños le depositaron, la arrojó a un cesto de basura y en menos que canta un gallo con anginas, se olvidó por completo de sus promesas. La industria del zapato, otrora pujante y productiva, se encuentra en franco declive y el munícipe, ni sufre ni se acongoja. ¡La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida!

Veracruzanos y veracruzanas, o sea, los chiquillos y las chiquillas, quieren saber, por eso es que andan pregunte y pregunte que quién es el subsecretario de gobierno del estado de Veracruz, cual es su función, en dónde se le puede localizar, cuáles son los asuntos que se le pueden plantear, etc., porque – nos dicen- nadie sabe nada del funcionario número tres en la estructura gubernamental. Ante las interrogantes de los veracruzanos y veracruzanas, decidimos apoyarles y darles algunas respuestas: el subsecretario se llama o responde al nombre de Carlos Alberto Juárez Gil sus oficinas se encuentran ubicadas en la planta alta del Palacio de Gobierno, pero para ingresar, se deberá contar con la venia papal, toda vez que las puertas se encuentran férreamente  vigiladas y es necesario contestar a un riguroso interrogatorio. Fue lo único que logramos averiguar del funcionario número 3. De cuáles son sus funciones y atribuciones, es necesario solicitarlo al portal de transparencia del Instituto Veracruzano  de Acceso a la Información, IVAI.