La Fundación Colosio del Partido Revolucionario Institucional, a cargo del licenciado Crisóforo Cerecedo Hernández, ideó y diseñó un Foro en cuyo seno se están presentando ponencias relativas a la vida y obra de los gobernadores veracruzanos postulados por los tres partidos emergidos de la Revolución Mexicana: el Partido Nacional Revolucionario (PNR- 1929-1938), el Partido de la Revolución Mexicana (PRM- 1938-1946) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI- 1946-), no todos sus candidatos pertenecían a la misma elite política, incluso al interior de su propio partido se produjeron antagonismos irreconciliables, sin embargo, históricamente todos los gobernadores de Veracruz desde el PNR hasta el PRI forman una cadena política acentuadamente identificable, nada de lo que se pudiera hacer para alterar lo acontecido en esa larga sucesión de gobernantes conseguiría modificar la sucesión histórica.
En el desarrollo del Foro referido, el miércoles 20 de mayo se abordó la trilogía de gobernadores Rafael Hernández Ochoa, Agustín Acosta Lagunes y Fernando Gutiérrez Barrios, con extraordinarias ponencias de Leonor de la Miyar, Agustín Acosta Azcón y Bernardo Domínguez, respectivamente, sin excepción con fina narrativa y profundo conocimiento del tema. Se anuncia para el mes de junio el siguiente y último Foro para abordar los gobiernos encabezados por Patricio Chirinos, Miguel Alemán y Fidel Herrera. Es decir, quedan fuera del programa Dante Delgado y Duarte de Ochoa ¿por qué, si ambos fueron gobernadores priistas? Que no se incluya a Miguel Ángel Yunes Linares pese a haber dirigido al PRI, se explica porque su arribo al gobierno fue por la vía del PAN-PRD, pero no debiera excluirse ni a Dante ni a Duarte. Si el argumento se basa en el rebuscado sofisma de no haber llegado por la vía electoral, cae por su propio peso porque constitucionalmente fue avalado por la cámara de representantes veracruzanos y porque, además, Dante Delgado ha sido uno de los mejores gobernadores de Veracruz. Si se debe a que ya no milita en el PRI, tampoco es argumento sostenible, porque cuando gobernó privilegió los colores priistas, partido del cual fue dirigente estatal. Respecto de Duarte, no por haber sido una extensión de su maestro y guía debiera ser excluido, tampoco su desastrosa gestión pública es motivo de exclusión de esta ronda de gobernadores veracruzanos, simplemente porque fue gobernador de Veracruz, haya sido como haya sido. Al excluirlos se incurre en infantilismo político, o, peor, en chovinismo ahistórico nada propio de una organización política, el PRI, que fue la columna vertebral del sistema político del México del siglo XX.
