Por Petronilo Turrubiates.

Tumbando caña ha entrado la administración municipal en Xalapa que por segunda ocasión se encuentra en manos del empresario Ricardo Ahued Bardahuil, quien, como lo había prometido en campaña y después en trabajo de equipo, iniciaría el año, desde el primer minuto, trabajando por el bien de los xalapeños. Y así lo está haciendo, toda vez que el estado de las principales calles de la capital del estado se encontraban en pésimo estado, ya se ven brigadas de trabajadores tapando baches y corrigiendo las porquerías que dejo el sociólogo-investigador Pedro Hipólito Rodríguez Herrero. Ante el ímpetu con que ha iniciado sus labores municipales el exsenador de la República, la ciudadanía ya demostró su deseo de coadyuvar a mejorar la imagen de la Atenas Veracruzana y también, desde el primer día, ha acudido a cumplir con su obligación de pagar el predial. Se nota que autoridades y ciudadanía tendrán una excelente línea de trabajo en el presente periodo.

Siguen las carreteras veracruzanas  en mal estado y las promesas del presidente de que serían arregladas y servirían para bla, bla,bla, han quedado solo en eso; en tanto el ingeniero Martín Ramón Álvarez Fontán, flamante director de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en la zona Centro-Golfo, el estado de las carreteras, los accidentes y todo lo que concierne a las carreteras que son de su competencia, le siguen valiendo una pura y dos con sal, toda vez que, como dijera López Portillo, “eso, ni me beneficia, ni me perjudica, sino todo lo contrario” El caso es que las carreteras veracruzanas se encuentran en pésimo estado, para los automovilistas es un verdadero suplicio transitarlas y para los que quieren venir a ver y conocer las bellezas que tiene Veracruz, al enterarse de cómo están las rúas de Veracruz, mejor dicen “cuando las arreglen, vamos” ¿Qué hará el director de SCT que no arregla las carreteras?

Los deportistas de Veracruz, del Estado, siguen sin ver o sentir el trabajo que para tal fin fue creado, del Instituto Veracruzano del Deporte, y mucho menos saben del trabajo que esté realizando el titular del IVD José Alberto Nava Lozano, quien cobra como director, pero sin que se vean los resultados que, por ley, debiera de dar, obvio a favor de los deportistas. Hemos sido testigos de equipos de deportistas que andan boteando en la calle para reunir recursos y poder asistir a competir a algún estado de la república, ante la indiferencia y  falta de apoyo de los responsables de atender y brindar los apoyos necesarios a los deportistas veracruzanos. El IVD, como se sabe es un ente autónomo, con patrimonio propio, el cual dentro de su programa de trabajo y presupuestalmente cuenta con los recursos necesarios para, primero, impulsar el deporte y, en segunda, apoyar a los deportistas que lo requieran. ¿O que alguien me explique qué es lo que hace el IVD, junto con su Director y la plantilla de trabajadores que allí se encuentran?

Ya entregó la estafeta de diputada que por cuatro años disfrutó y gozó la aún secretaria del  SUTCOABEV – Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Veracruz- Erika Ayala Ríos, quien, sin duda, a está alturas ya debe de haber archivado los señalamientos que se le hicieron en su momento en cuanto a la pista de aterrizaje que tenía –o tiene allí- para que bajaran en sus respectivas naves, sus más queridas y cercanas amigas. Y era obvio que ella misma archivara los expedientes de las amigas que cobraban cada quince días en Dependencia y lo mismo el de su hijo, quien siendo estudiante gozaba de una generosa y jugosa plaza por la que quincenalmente percibía un salario, pero sin asistir a laborar. ¿Aplicarán la ley en el caso en comento o todo quedará como decía don Porfirio Díaz: “a los amigos justicia y gracia y a los enemigos, justicia secas? ¿En qué zona estará parada doña Erika que hasta ahora no la han molestado pero ni con el soplido de un citatorio?  

Si alguien, algún maestro o estudiante de la Universidad Veracruzana, sabe ya del pan de trabajo del rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar Sánchez, les rogamos que nos pasen una copia para saber y conocer cuál es el programa que va a seguir el señor rector para mejorar la Máxima Casa de Estudios, porque la que se ve, hasta hoy, está para llorar. Nadie sabe, por ejemplo, qué hay con el regreso a clases presenciales, cuántos alumnos hay en las diferentes carreras, cuáles son los desperfectos encontrados y heredados por la anterior rectora Sara Deifilia Ladrón de Guevara; o si el ahora rector va a realizar, finalmente, una auditoría para conocer el estado en que le fueron entregadas las instalaciones y todo lo concerniente a la UV, o si ya tiene un plan especifico para arreglar las instalaciones universitarias, etc. Desde la llegada del nuevo rector, e cual pareciera se la pasa encerrado en sus majestuosas oficinas en la zona universitaria, nada de él se sabe y mucho menos de su plan de trabajo