Los chicos verdes del Partido Verde, empezando por su dirigente y seguido muy de cerca por el flamante, y más verde aún, coordinador de los diputados verdes en la LXVII Legislatura de Veracruz, Carlos Marcelo Ruiz Sánchez. Experto en saber y conocer que vivir fuera del presupuesto es vivir en el error, Ruiz Sánchez no se cansa de levantar el dedo y de aprobar todo lo que se le indica, demostrando una abyección total al servicio del poder en turno. En asuntos que pudieran incomodar a sus superiores, el diputado se la pasa volteando para otro lado y temas como el derrame de crudo que afectaron los más de 700 kilómetros de litoral veracruzano y dejaron en el desamparo a miles de familias de pescadores; la contaminación de fábricas e industrias que vierten sus residuos a las lagunas, lagos y ríos de la entidad, como la ocurrida en la Cuenca del Papaloapan, que contaminó las aguas y mató a más de 200 toneladas de peces, Ruiz Sánchez no ve nada y tampoco sabe nada. Y si no sabe nada de lo que es de su entera competencia por estar en un partido que disque pregona la no contaminación y la preservación, mucho menos ve lo que pasa con una de sus compañeras diputada a quien un alcalde obtuso como el de Alvarado, le hizo a una verdadera grosería al no permitirle la entrada a un evento público, y del Verde. “Qui” cosas, ¿verdad?

Comprobado está que los partidos políticos en México, son verdaderos “partidos trampolines y los alcaldes excelentes chapulines” Y para ejemplo, baste ver y saber que la actual alcaldesa de Teocelo, Ver., Daniela Villegas Olmo, quien llegó al cargo postulada, impulsada y apoyada por el Partido del Trabajo, sin rubor y sin vergüenza brincó a los brazos del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, quien la recibió con toda la zalamería posible, aunque no le signifique a Morena nuevos militantes, toda vez que la alcaldesa ha causado un mal sabor de boca en el municipio que dice gobernar. No podía esperarse otra actitud de la munícipe toda vez que quien le heredó el cargo, Isaac Anell Reyes, también llegó al cargo aprovechando las siglas del PT y sin pensarlo mucho, traicionando siempre al pueblo que lo había elegido, se pasó a Morena. Alcaldesa chapulín llaman a hora a doña Daniela.

Vaya que sí le creció bastante uno de los enanos al secretario de Desarrollo Económico y Portuario Ernesto Pérez Astorga, quien no pudo ni puede frenar los impulsos arrebatados por lograr una diputación local o federal de uno de sus subordinados, para mejores señas, su subsecretario “El Tato” Vega, quien en abierto y sin recato ya anda auto promoviéndose como aspirante a una diputación, local o federal, la que sea, suele decir. El señor Pérez Astorga, quien, en 18 meses de estar en el cargo, como dicen en el argot popular “ni fu ni fa”, o sea, no ha logrado encontrar el punto de proyección que permita a Veracruz tener el desarrollo y el progreso que en campaña prometieron. Y tan no se ve la promoción que el titular de Desarrollo Económico y Portuario que pudiera estar haciendo a nivel estatal que, por el momento, lo único y lo que más se ve es el cierre de negocios en todo el territorio veracruzanos, así como la ausencia de inversionistas quienes no ven como buenos ojos arriesgar sus capitales ante la falta de certeza social, seguridad pública y el pésimo estado de las carreteras. O sea, literal don Ernesto Pérez se la ha pasado nadando de a muertito, mientras que uno de sus subordinados ni en cuenta lo tomó para lanzarse al ruedo en busca de una candidatura.

La Universidad Veracruzana, con el rector Martín Gerardo Aguilar Sánchez, continúa sin dar muestras de avances sustanciales que permitan verificar y certificar que ahí, en la Máxima Casa de Estudios de Veracruz, hay avances sustanciales y un crecimiento exponencial. Por el contrario, poco o nada es lo que se ha observado desde la llegada del espurio rector. Una muestra o prueba de lo anterior, y es a sotto vocce, que de la enorme cantidad de estudiantes que presentaron su examen para alcanzar un lugar en una de las carreras que oferta la UV, menos del 50 por ciento alcanzarán un asiento y podrán estudiar alguna carrera profesional. Es de todos conocidos y se comenta en todos los lugares públicos de la entidad, que el rezago que presenta la Universidad Veracruzana es evidente y el espurio rector, hasta ahora, en su objetado segundo periodo al frente, no ha hecho nada por lograr más espacios universitarios, cambiar o renovar los espacios ya existentes y, de la matrícula, ya dijimos, no hay crecimiento real.

La lectura que se lee en las recientes actividades que viene realizando la actual titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz, ORFIS, Delia González Cobos, es, evidentemente, actos presumiblemente de campaña en busca de un cargo de elección popular, lo cual, de acuerdo con la ley, sería constitutivo de un delito, calificado como actos anticipados de campaña. En las últimas semanas, a la titular del ORFIS, se le ha visto en diversos recorridos, dando declaraciones, subiendo videos y hablando, nadamas y nadamenos que de su trayectoria personal y profesional, pero sin mencionar nada de lo que debiera de ser su labor al frente de la institución por la que percibe un excelente sueldo. Acelerados se les llama a aquellos que, sin el aval de algún partido político, se lanzan como “El Borras” en busca de un cargo público, aunque las posibilidades que tengan sean mínimas. Y, más llama la atención que a la encargada de vigilar el actuar de los alcaldes y funcionarios veracruzanos, se le vea de manera recurrente con miembros del Partido Verde Ecologista de México, ¿la estarán impulsando, cuando aún no son los tiempos? Chi Lo Sa.

