A estas alturas de su gestión al frente del Poder Ejecutivo Federal Claudia Sheinbaum se ve abrumada por la serie continuada de acontecimientos nada favorables para su administración, no todo es atribuible a su aplicación en ese orden porque heredó de López Obrador un México polarizado e inmerso en graves problemas económicos, financieros, políticos e inmerso en un pantano de inseguridad de trascendentes consecuencias en el ámbito internacional. El discurso relativo a la defensa de la soberanía, el recurrente “no tengo información” para evadir respuestas comprometedoras, aceleradamente pierden vigencia en la opinión pública nacional que está pendiente de lo que vaya a difundirse desde allende el Bravo y de la respuesta mexicana. Por si no bastara, la economía nacional no crece, las inversiones tampoco llegan y la ratificación del T-MEC se presume en riesgo, con las graves consecuencias que acarrearía para el país. Ese conjunto de pesados expedientes lo enfrenta la primera mujer que llega a la presidencia de México.
Claudia Sheinbaum accede a la candidatura de MORENA abrigada con el respaldo del presidente López Obrador quien en su carácter de gran elector a la usanza priista decidió su candidatura por las razones que a él le convinieran. La candidata de MORENA fue electa por una gran mayoría del electorado mexicano teniendo tras de sí el respaldo de la estructura de su Movimiento. Mucho le debe en ese sentido a López Obrador. Pero ya presidenta Claudia Sheinbaum se debe al pueblo de México, un considerando que incluye a opositores y apoyadores ideológicos por igual, a pobres y a ricos, su obligación radica en hacer de México un país con mejores condiciones de vida. Lamentablemente está sometida a fuerte presión, por un lado atender las exigencias de su Movimiento, pero por otro está lo más importante, toda la nación en su conjunto, a la espera de ver a una presidenta de todos los mexicanos, dispuesta a gobernar para todos, que haya menos pobres, que haya más ricos, no empobrecer a los ricos para aumentar los pobres en este país. Hasta estos días, la bruma acecha al gobierno mexicano, a la primera mujer que llega a la presidencia, por el bien de México que le vaya bien a su gobierno.
