Por Inocencio Yañez Vicencio.

En Morena siempre hay un discurso invertido. Para ellos la mentira es verdad. Robar es aportar. Traición es atacar a los cárteles. Lealtad es complicidad. Soberanía es endeudarse. Ley no es norma general sino facciosa. Pueblo no es el todo, es su banda. Político no es el que trabaja a favor de lo común, es el que trabaja para su tribu. Institución no es decisión impersonal, es someterse al humor del jefe en turno. Democracia no es trasladar las decisiones políticas al todo o su representación, es que las decisiones en nombre del pueblo, sin el pueblo. Estado de derecho no es sujetar la administración a la ley sino al capricho. República no es división de poderes sino concentración. Limitación del poder es desaparecer órganos de control, vigilancia y rendición de cuentas. La Justicia para sus aliados pero venganza para los adversarios. Sustitución de la pluralidad real por la pluralidad convencional. Elecciones sin elección. Oposición simulada. Crítica convenida…
Para entender hoy a Morena, antes tenemos que descifrar su código de comunicación. Es cierto, como dice Ernesto Laclau, que los ejes conceptuales del populismo son ambiguos deliberadamente, pero tengo la seguridad de que los Morenistas y sus aliados manejan un lenguaje babeliano para dos propósitos; primero para dirigirse a sectores muy amplios y segundo, para superar las contradicciones que resultan de incorporar a clases antagónicas.
Esta ambigüedad no sólo se da en los Morenos, también la observamos en algunas de sus críticos. Los Morenos hacen alarde de un rechazo del poder, rechazo que en lugar de llevarlos a mantenerse en una posición anarquista, como Engels se lo reclamó a los bakunistas, en cuanto tuvieron oportunidad de tenerlo en sus manos no dejaron pasar la oportunidad de hacer uso de él, nomás que los morenos de tanto repudiarlo no únicamente se engolosinaron sino que procedieron a eliminar todas las instituciones para su alternancia, con el objeto de no cederlo a otro partido. Pero como decía. No sólo ellos tienen esta distorsión. También la tienen los intelectuales que hablan de que con Morena , regresamos a los viejos tiempos del PRI. El error de estos letrados inmaculados es que dado que el mismo movimiento que creo el poder revolucionario, creo el partido surgido de ese movimiento social, dificultado si separación. Además ese movimiento puso en práctica la democracia que con el asesinato de Madero, fue ahogada por la derecha , obligando a una gradual recuperación. No, no defiendo al actual PRI , que está atrapado en boletines y que este día podemos ver lo que significa, al hacer noticia actos que hasta hace eran completamente anodinos.
Formarse en el odio al poder condujo a los Morenos, a tratar de destruirlo, pero lo que terminó haciendo no fue destruir el poder como tal, porque el poder no tiene sede, es una relación , ha destruído su institucionalización y en su lugar ha edificado un poder personalizado, es decir , las propiedades de mando y obediencia regresaron de la institución a las propiedades de mando y obediencia personales. De la civilización a la barbarie. Esa es la trampa, esa es la falacia. Se estaba construyendo una República, un sistema con división de poderes y contrapesos. Se estaba construyendo una democracia con órganos ciudadanos e independientes. Todo eso lo destruyó Morena.
Hoy tenemos en la Presidencia un espantapájaros de AMLO. Nada que sorprenderse. Toda banda delincuencial, no recluta gente honesta y capaz. Recluta delincuentes. Recluta cómplices.
Que en Veracruz, Rocío Nahle, dedique más tiempo a recoger la mejor foto que le tomaron en una pasarela política que en prever y perseguir el crímen , que muy a pesar de sus encuestas, cada día, por su ineptitud e incompetencia, enluta más hogares y familias por la quiebra del Estado, que cede territorio y funciones tributarias a los cárteles de la droga.
No es gratuito que la ciudadanía vea en cada chaleco guinda a un delincuente, después de los escándalos de corrupción en SEGALMEX, Dos Bocas, las Aduanas, Pemex, los altos mandos de La Marina en el huachicol, el Tren Maya, el AIFA, el Fonden, los fideicomisos..
Sumados a los millones de dólares que están sin aclarar, tenemos la explosión de los gobernadores y secretarios que están en la mira de la Justicia estadounidense. En El Financiero de este día, Raymundo Riva Palacio, expone con certeza y claridad la situación en que se encuentra Claudia, que al no entregar las personas que le piden las autoridades norteamericanas, expone a México a que le graven las remesas, cancelen el T- MEC . A lo que yo agregaría que basta que no le de el aval el FMI para futuros préstamos, le suban las tasas, le pongan trabas para una renegociación, nos envíen inmigrantes, para que se derrumbe la Nación.
Rocío Nahle, no debe minimizar la posibilidad de que entre a la lista negra gringa, porque dijeron que iban contra corruptos y los escándalos en que está envuelta no la libran.
Sabrá Claudia que el autor de la teoría de la Soberanía, Joan Bodino, quiso con ella defender el absolutismo? Eso es lo que ella defiende? Si es así, pues sola se delata.
Por otro lado en el derecho constitucional se habla de soberanía para reclamar la última decisión al interior e independencia frente al exterior. En estos términos, quien, como Maru Campos, combate a los cárteles que le disputan poder y territorio al Estado, es la que defiende la Soberanía, mientras usted Claudia, que obstaculiza a quienes luchan contra los que quieren hacer funciones estatales, es enemiga de la soberanía y por lo tanto la traidora.
Inés Parra Juarez, en 2023 denunció a Ariadna Montiel, ante la Fiscalía General de la República por peculado, por lo que pareciera que montándose en la campaña contra la mujer que nos defiende del crímen organizado, quiere que no nos ocupemos de su pasado de corrupción, que es su principal mérito para llegar a presidir a Morena.
Efectivamente, en Morena no caben corruptos, ya está llena, apenas hay reservaciones para sus cómplices. Eso sí, porque en Morena quien no es corrupto, es cómplice del saqueo de la nación y de la destrucción de la República y de la democracia.