La salida de Héctor Yunes deja en estertores de muerte al PRI.
Es el penúltimo clavo del ataúd del milenario partido -falta Pepe- en momentos en que Morena se viene abajo.
Tocará al último bastión partidario -a Movimiento Ciudadano- tomar la estafeta rumbo a la alternancia ahora que se ha convertido en la segunda fuerza política, que Dante de nuevo tiene en las manos el control político y que cuenta con buena parte del respaldo ciudadano.
2027 y 2030 serán claves para echar abajo al narcopoder que ha destruido vidas, instituciones y dejado en ruinas al país.
Ello, sin duda, será en el marco de contiendas electorales sucesivas en puerta y una vez que termine, de parte de Estados Unidos, la extracción de los narcocriminales.
Con ello se pondrá fin al hartazgo ciudadano, a la urgencia de poner un hasta aquí a tanta masacre, a los saqueos millonarios del erario y a la imposición de ejemplares de museo venidos de otras tierras a regañarnos y mangonear.
Hoy el cambio asoma.
Infortunadamente no al ritmo que reclama la urgencia histórica, pero sí como respuesta ante la escalada de violencia y muerte.
Es un ¡Ya basta! a localizadas venganzas, al creciente ahorcamiento de la economía, a la restricción de nuestras libertades esenciales, el libre tránsito y eliminar de una vez y para siempre a los Carteles incrustados en las más altas esferas del poder.
Estados Unidos viene por lo suyo.
Es su condición mercenaria ya que de otra suerte jamás sucedería en el marco de la llamada Cuarta Transformación que ya misma se engalla ante las amenazas y acciones de Trump aduciendo que “36 millones de seguidores de Morena están dispuestos a dar la vida si es necesario para defender a sus dirigentes”.
¡Ja!
El mismo pinche cuento de siempre.
Lo real son las acciones que vienen de fuera, las advertencias de la Casa Blanca que no son de lengua para afuera, son los medios bélicos con que cuentan para cumplimentar sus encomiendas.
Es el costo de la guerra.
Será el botín para los gringos. Serán las carretadas de dinero en cuentas bancarias depositadas en paraísos fiscales. La que incauten será parte de la tajada ¿o no, señora Nahle?
Lo que sigue para el futuro inmediato, sin embargo, será a través de las urnas. De la respuesta democrática. De la participación ciudadana en favor del cambio, un cambio que tiene aterrorizada a la chairiza que solo atreve a responder con un “¡No estás solo!”.
Hoy en México, en la república, soma la esperanza del cambio.
Es la oportunidad político electoral para Movimiento Ciudadano y los partidos morralla o satélite para consolidarse ante la irremisible destrucción de Morena que ya se ve venir por todos los rincones de la república.
Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo